El néctar de su zumbido entre flores,
endulza con caricias mis oídos.
Me atrae desde el porche,
invitándome 
a mezclarme con ellas
en su tarea
misteriosa, silenciosa,
tenaz.
Desciendo
como una abeja más
en la tarde dorada
de octubre.
 
Rememoro tiempos futuros
donde la música del paraíso
fue murmullo sagrado:
la sinfonía de la polinización.
 
El pecado original
¡ha sido copiado tantas veces…!
que perdió los derechos de autor.
 
La Reina regresó para quedarse
en el paraíso 
sagrado de zumbidos y armonías:
la nueva era sin copia.
La Luz se ha realizado
en su Esplendor.
Bienvenida al Origen, alma mía
 
La Gracia de Sierra Plata, Bolonia, (España)
28 de octubre, 2017