Sherpa de Vida en modo traducción

Sherpa de Vida en modo traducción

Traducir: Sanar la herida de Babel de sherpadevida

Un Sherpa de Montaña hace fácil lo difícil a los montañeros audaces. Abre caminos y realiza tareas que para la mayoría parecerían titánicas con soltura, ligereza y determinación. Un Sherpa ha pasado cientos de veces por esas mismas cumbres en tantas condiciones adversas, que los riscos y los precipicios no son ya un desafío para él, sino parte de su hábitat natural. Un Sherpa de montaña (o de Vida, como es mi caso) ha abrazado la adversidad como parte consustancial de su existencia y, al carecer de juicio o predisposición negativa,  contra aquello que es “duro, malo, fuerte, peligroso, doloroso, negativo…” simplemente lo aborda con dosis de realismo y practicidad, aderezadas con toneladas de compasión. Lo aborda con genuina creatividad. Cuando pintan bastos ¡pues toca jugar con ellos! Digamos que mi especialidad es ayudarte a jugar con los bastos de la baraja de la vida de una manera rebelde y creativa (y amena, desde luego).

Como Sherpa de Vida, tengo el potencial de abrir senderos menos tangibles que los senderos del Himalaya, pero no por ello menos importantes en el día a día de muchas personas.  La mente, el cuerpo, o los quark y neutrinos que componen eso que solemos llamar espíritu, están buscando desbloquearse y fluir al propio ritmo natural. Cada uno al suyo. Si el Sherpa está conectado con su tiempo natural y el caminante al que acompaña se siente receptivo, sólo puede suceder el milagro de que cada uno se ajuste con su temporizador natural, con su entorno justo, con la percepción y la motivación que les haya sido dada y, desde allí, comience una nueva era de su existencia: la auténtica propia vida. Eso es lo que hago a veces en sesiones individuales, a veces en talleres presenciales o en línea y, a veces, traduciendo. Sí: traduciendo ¡Como lo oyes! Traducir no sólo es sanar la herida de Babel, sino abrir vías de comprensión para sanar cuerpos, mentes y espíritus.

Uno de los servicios que ofrezco como Sherpa de Vida es justamente ese: traducir. Concretamente del Inglés o el Italiano, al español. Es una forma de abrir caminos y hacer “fácil lo difícil” a otros que, o bien no entienden la otra lengua, o que conociéndola prefieren leer sobre determinados temas en la suya propia. Leer en la propia lengua es hablarle a las propias células con el lenguaje natural en que han sido condicionadas para lo “bueno”… y para lo “peor”. Así que tanto para aprender como para desaprender a un nivel profundo y celular, mi sugerencia es siempre la misma: si puedes, lee en tu propia lengua. El mensaje llegará más adentro.

En este momento me encuentro traduciendo un libro que tiene dos características bien interesantes y resonantes con el sendero de individuación que tanto me apasiona. La primera, es que se trata de un libro para prácticar por uno mismo, lo que va aprendiendo, lleno de ejemplos prácticos. Es entretenido y dispone de herramientas en línea gratuitas para enriquecer la experiencia. Entre ellas ofrece una aplicación que nos permite mirar en nuestras relaciones sin juicio y con mucha compasión: desde el respeto por quien somos y por quienes son, en verdad, los otros con los que nos vinculamos. Conocerse para amarse. Conocerse para amar. Todas las relaciones son imposibles desde cualquier idea condicionada de perfección mental y por eso, precisamente, también cualquier relación es posible en la práctica, desde una perspectiva mecánico-vincular. Desde luego, cada relación da de sí lo que da, ni más ni menos. Pedirle peras al olmo no ha sido nunca una estrategia inteligente ni realista.

De momento os dejo con el misterio, sin desvelar aún el título, cosa que llegará a su debido tiempo.. El libro se publicará en Amazon tanto como e-book como en libro de formato clásico y estará a la venta en todo el mundo en unos meses también en español.

Entre otros proyectos de traducción que he realizado, te invito hoy a visitar uno en concreto, Las Claves Genéticas, que tiene su propio sitio web. Un libro de sabiduría arquetípica.

Si tienes un proyecto o libro que habla en inglés o italiano y que te gustaría ponerlo al servicio de otros muchos seres humanos, sanando la herida de Babel, estoy aquí mismo para ayudarte. Podemos establecer diversos tipos de acuerdos y condiciones para la colaboración y la co-creación expansiva.

© V.Malvar, Sherpa de Vida, Rebelde y Creativa (2018)  www.victoriamalvar.com

Compasión ciega

Compasión ciega

Abogando por una verdadera y sana compasión… Una compasión rebelde, creativa y clarividente. La que empieza por nosotros mismos. Y por lo tanto, sanadora para todos.


 

“La verdadera compasión incluye la sabiduría y, por lo tanto, hace juicios con cuidado y con atención;  dice que algunas cosas son buenas, que algunas cosas son malas, y elige siempre actuar únicamente sobre aquellas cosas que hayan sido informadas con discernimiento y precaución”
Ken Wilber (C)


“La compasión ciega se arraiga en la creencia de que todos estamos haciendo lo mejor que podemos. Cuando nos impulsa la compasión ciega, cuando les dejamos pasar mucho a otros, excusando su comportamiento y haciendo pasar por agradables situaciones que requieren un contundente “no”, una expresión inconfundible de desagrado, plantarse o mantener firmemente nuestros límites… todas estas cosas pueden, y a menudo deben hacerse por amor, pero la compasión ciega mantiene el amor demasiado manso, condenado a usar solo su cara amable.

La compasión ciega es bondad enraizada en el miedo, y no solo en el miedo a la confrontación, sino también el miedo a no ser una persona buena o “espiritual”.

Cuando nos dedicamos a la compasión ciega, rara vez mostramos enojo, porque no solo tenemos la creencia de que la compasión debe ser siempre amable, sino que también tenemos miedo de molestar al otro, y nos aterra que el otro nos confronte por ello. Esto se ve reforzado por nuestro juicio sobre la ira, especialmente en sus formas más ardientes, como algo “menos espiritual”; algo que no debería estar allí si fuéramos realmente amorosos. La compasión ciega nos reduce a comportarnos como adictos a un armonía de pacotilla, atrapándonos en una expresión implacablemente positiva.

Desde la compasión ciega, no sabemos cómo aprender o no a decir “no”, con ningún poder real, evitando la confrontación a toda costa y, como resultado, permitiendo que los patrones no saludables continúen. Nuestro “sí” es sólo anémico e impotente, sin el impacto que podría tener si también pudiéramos acceder a un “no” claro y fuerte, que emanara de nuestro núcleo.

Cuando silenciamos nuestra voz esencial, nuestra apertura se reduce a una brecha permisiva, a un abrazo indiferente, a una receptividad mal delimitada, todo lo cual indica una falta de compasión por nosotros mismos (en el sentido de que no nos protegemos adecuadamente).

La compasión ciega confunde la ira con la agresión, la contundencia con la violencia, el juicio con la condena, el cuidado con una tolerancia exagerada y una mayor tolerancia con ser “espiritualmente correcto”.

~ Robert Augustus Masters (C)

Traducciones: Victoria Malvar