Penetración de la luz

Penetración de la luz

Dije: ¿Qué hago con mis ojos?
Dios dijo: Mantenlos en el camino.

Dije: ¿Qué hago con mi pasión?
Dios dijo: Mantenla encendida.

Dije: ¿Qué hago con mi corazón? 
Dios dijo: Dime qué guardas en él.

Dije: Dolor y tristeza.
Dios dijo: Quédate con ellos.
La herida es el lugar
por donde la Luz penetra en Ti”.

Rumi

Bienvenida al Origen

Bienvenida al Origen

El néctar de su zumbido entre flores,
endulza con caricias mis oídos.
Me atrae desde el porche,
invitándome 
a mezclarme con ellas
en su tarea
misteriosa, silenciosa,
tenaz.
Desciendo
como una abeja más
en la tarde dorada
de octubre.
 
Rememoro tiempos futuros
donde la música del paraíso
fue murmullo sagrado:
la sinfonía de la polinización.
 
El pecado original
¡ha sido copiado tantas veces…!
que perdió los derechos de autor.
 
La Reina regresó para quedarse
en el paraíso 
sagrado de zumbidos y armonías:
la nueva era sin copia.
La Luz se ha realizado
en su Esplendor.
Bienvenida al Origen, alma mía
 
La Gracia de Sierra Plata, Bolonia, (España)
28 de octubre, 2017
La Gracia y la ballena

La Gracia y la ballena

La ballena desciende
a las profundidades del océano
de si misma
en busca de nutrición

Reposa en la superficie,
con los suyos, entre una y otra zambullida

Así mismo
la Gracia desciende sobre
los que descienden
en las simas más profundas de sí mismos
totalmente
mientras descansan en los brazos
de la quietud
exhaustos de abluciones
en la sagrada herida.

(C) V. Malvar, octubre, 2018

 

Flor de patata

Flor de patata

Flor de patata1

FLOR DE PATATA

La flor de patata,
es bella como un loto.
Su pistilo fálico
penetra la consciencia
como rayo
que ilumina.

Sus pétalos de papel
son sábanas en blanco
para el coito místico
con el Ser (o no ser)

He aquí el dilema del occidente
en carne
y caldo de hueso.

Sin raíces no hay flor de patata,
ni patatal,
ni tortilla con cebolla,
ni sentido común,
ni magia,
ni nada, de nada.

La Nada.

Ancha es Castilla y sus patatales,
sus trigales,
sus encinares.

Gentes de alma ancha,
los castellanos,
seres de alma jonda,
con raíz de tubérculo,
con cabezas de papel,
con almas fálicas, amarillas,
que penetran la consciencia
e incendian el bosque
enmarañado
de la mente miserable
que aún no está en el ahora
sino en el loto
del oriente
que mató a occidente,
de norte a sur.

Sin mata,
no hay patata.

ÁmenSe. O no…
Al fin y al cabo, es cosa suya…

(C) Victoria Malvar, Roma, 29/6/2016
Del poemario Poesías Castellanas Incorrectas, en proceso de publicación, actualmente.