Victoria Malvar, 11 líneas que convergen / Sacrograma para V.M, por Eduardo Scala ©

Vic es un cohete cuántico. Ella estabiliza su nave con el baile de sus manos. Quizás no lo asuma a nivel consciente, por la inocencia de su modestia, pero lo que hace es perfeccionar la forma de su mensaje con la geometría de la danza armónica de sus manos. Originaria del núcleo de Gaia, florece hoy como mística taoísta del siglo XXII.

Desde que emergió a la superficie, en la ciudad amurallada de Ávila, fluye por el planeta adaptándose polimórficamente a las culturas, gentes e idiosincrasias de las tierras que visita.

La Facultad de Filología fue su escuela de baile. Victoria sabe cómo poner en danza las palabras, gracias a un espíritu más allá del Logos, en el sendero de un gnosticismo poliédrico.

Con una capacidad hermenéutica instintiva, realiza con dedicación traducciones tremendamente complicadas.  Al leerlas, parece que el autor del original fuese nativo de la lengua, la cultura y el idioma de destino. Incluso, eleva una octava la vibración del escrito original al ponerlo en su lengua madre, el español.

Muta corporalmente para empatizar con el otro, fundiéndose con él y con su entorno. Eso le permite guiarse y guiar sistémicamente a los demás por las multi dimensiones del Ser.

Déjate llevar por su aura, baila con ella la danza del espectro de la consciencia que llevas en tu ADN. Holográficamente te dibujará con sus manos y su voz los siete cuerpos de tu Ser, por un viaje inocente, sin caminos rígidos, hacia la aceptación de tu sombra y la florescencia de tus dones.

Poco a poco, Victoria camina inexorablemente hacia una situación vital que le permitirá desarrollar la comunicación multimedia de sus dones. Comiendo palomitas en primera fila espero que comience la “Sesión Multi surround  9D“ en el retorno de Quirón por su carta astral.

Su realismo fantástico será ESENCIAL para abordar los desafiantes tiempos de cambio que se aproximan.

Cuando veo el film “El Último Samurai”, lloro. Igualmente me emociona sentir el “Honor del Samurai” de Victoria Malvar, su inequívoco sello personal.

Ya lo sabéis, pero os lo recuerdo, cuando se la necesita siempre está ahí, con su bella sonrisa.

Yo no lo dudo. Atrévete a viajar con este cohete cuántico hacia el centro de ti mismo.

© Alf Gauna, 2017