Un septenio que cambiará nuestra forma de expresión

Un septenio que cambiará nuestra forma de expresión

Urano en las Puertas del Centro de Expresión.

Del 28 de abril de 2026 al 24 de mayo de 2033

Cuando hablamos de Urano en la Rueda del Mandala, hablamos de un arquetipo transpersonal. Es decir, de una fuerza que no actúa solo en el plano individual, sino que introduce movimientos de innovación en el campo colectivo. Urano trae al mundo lo nuevo, pero no siempre de la misma manera. Su impulso se expresa con distintas frecuencias, distintos matices y distintos efectos según las Puertas que atraviesa. En esta etapa, deja atrás las Puertas de la constelación de Aries y entra en las de Géminis, abriendo un nuevo escenario de transformación dentro del Cuadrante de la Civilización. Estos cambios marcarán la impronta de las nuevas generaciones, también.

El Planeta Urano no cambia de cuadrante. Seguimos dentro del gran proceso donde el ser humano trata de realizarse a través de la forma, de construir realidad compartida, de organizar estructuras y de dar cuerpo a su experiencia en el mundo.

Pero sí cambia de Puertas.
Y eso modifica profundamente el tono del proceso colectivo.

Las Puertas que recorre en este tramo son la 20, 16, 35, 45, 12 y 15. La Puerta 15 solo en sus dos primeras líneas, ya que es una Puerta de transición entre Géminis y Cáncer.

Hay además un hecho muy revelador: todas estas Puertas, salvo la 15, pertenecen al Centro de Expresión y cada una de ellas a un circuito diferente.

Eso significa que durante gran parte de este ciclo lo que se va a intensificar, tensionar, acelerar y transformar en el colectivo no es solo el pensamiento ni únicamente el intercambio de información. Lo que entra en revolución es la expresión: la forma en que la consciencia individual y colectiva toma voz, se articula, se transmite, se enseña, se convierte en influencia y organiza realidad compartida.

Una cultura no cambia de verdad solo porque piense algo distinto. Cambia cuando empieza a expresarlo de otra manera, cuando circulan nuevas voces, cuando se altera el acceso a la palabra, cuando la autoridad del discurso se redistribuye y cuando lo que antes parecía incuestionable deja de sostenerse.

Eso es lo que sugieren estas Puertas:

Puerta 20. Circuito de Integración.

La irrupción del presente en la expresión

La entrada por la Puerta 20 abre el ciclo con una consigna clara: la expresión del ahora.

Aquí el colectivo empieza a perder tolerancia frente al lenguaje excesivamente diferido, mediado o desconectado de la experiencia viva. Se fortalece la necesidad de una voz más inmediata, más presente, más pegada a lo que está ocurriendo de verdad.

No se trata solo de velocidad. Se trata de presencia.

La Puerta 20 puede favorecer una expresión más directa, menos decorativa y dependiente del discurso prefabricado. También puede abrir nuevos modos de comunicar y enseñar mucho más ágiles y espontáneos. Pero al mismo tiempo trae un riesgo evidente: confundir inmediatez con verdad, reacción con claridad, impulso con autenticidad.

En su frecuencia más fértil, esta Puerta ayuda a romper muchas capas de lenguaje muerto. Hace menos interesante la perfección del discurso y más valiosa la sensación de que hay alguien realmente presente detrás de lo que se dice.

Puerta 16. Circuito Lógico

La necesidad de desarrollar nuevas destrezas

Después de la presencia llega la capacidad.

La Puerta 16 habla de habilidad, de práctica, de desarrollo expresivo, de destreza cultivada. Si la 20 abre una expresión más viva, la 16 plantea una nueva exigencia: no basta con tener algo que decir. También importa cómo lo manifiestas, qué recursos has desarrollado, qué calidad tiene tu expresión y qué capacidad real tienes para transmitir.

Aquí pueden aparecer nuevas alfabetizaciones colectivas. Nuevas formas de enseñar, de sintetizar, de presentar conocimiento, de mostrar experiencia, de convertir una capacidad en un lenguaje reconocible y útil para otros.

Es una etapa fértil para el aprendizaje de nuevas competencias expresivas. Pero también puede traer mucha exhibición vacía, mucha fascinación por la apariencia de talento y una inflación de formas llamativas sin verdadero fondo.

El reto será distinguir entre destreza real y simple “performance”.

Puerta 35. Circuito sensitivo.

La presión del cambio y de la experiencia

Con la Puerta 35 la expresión ya no solo quiere estar presente ni ser capaz. Quiere cambiar. Quiere moverse. Quiere atravesar experiencias nuevas y convertirlas en relato.

Aquí se acelera el campo colectivo del cambio. Narrativas, formatos, plataformas, referentes, pedagogías y modos de relación con la información pueden empezar a quedarse obsoletos con mucha rapidez. Habrá hambre de novedad y necesidad de desplazamiento.

Esto puede resultar muy creativo, porque permite que muchas formas agotadas sean reemplazadas por otras más vivas. Pero también puede crear fatiga, agitación constante y una cultura incapaz de permanecer lo suficiente como para integrar lo que vive.

La Puerta 35 no reclama estabilidad. Reclama experiencia.
Y eso puede ser profundamente renovador o dispersante.

La cuestión no será solo cambiar, sino discernir si el cambio está abriendo vida o simplemente acelerando el ruido.

Puerta 45. Circuito cooperativo

La reorganización de la voz que dirige y distribuye

Con la Puerta 45 entra en escena una cuestión decisiva: quién habla en nombre del colectivo, quién reúne, quién distribuye y quién administra el acceso a los recursos, materiales o simbólicos.

Esta Puerta tiene mucho que ver con liderazgo, administración de lo común y legitimidad para nombrar lo que pertenece al grupo. En esta etapa, es probable que se intensifique el cuestionamiento de las viejas autoridades discursivas. No solo en política o medios de comunicación, sino también en empresas, organizaciones, comunidades, instituciones educativas y espacios de influencia.

La 45 puede abrir una redistribución del protagonismo colectivo. Puede desgastar formas antiguas de monopolio de la palabra y del reconocimiento. Pero eso no garantiza, por sí solo, una mejora. También puede abrir caos, apropiación o fragmentación.

Por eso esta Puerta es tan delicada. No solo porque transforma quién tiene voz, sino porque afecta al modo en que se organiza lo común y al modo en que una comunidad reconoce autoridad.

Puerta 12. Circuito del Conocimiento

El filtro, el tono y la calidad de la expresión

Después de varias etapas de apertura y expansión, la Puerta 12 introduce un matiz imprescindible: no todo debe decirse de cualquier manera, ni en cualquier momento.

Esta Puerta trae filtro, sensibilidad, contención y calidad expresiva. No como censura, sino como conciencia de que la palabra tiene efecto y de que el tono también construye realidad.

En una época de saturación verbal, esta Puerta puede volverse especialmente relevante. Ya no basta con hablar, ni con hacerlo rápido, ni con tener habilidad, ni con cambiar continuamente. Hace falta también escoger, afinar, discriminar y comprender qué merece ser expresado y desde qué estado interno se hace.

La 12 puede señalar un cansancio colectivo ante la verborrea, la saturación de opinión y el exceso de emisión sin digestión previa. Y al mismo tiempo puede abrir una nueva valoración del tono, del silencio fértil, del lenguaje con densidad y de la palabra que no solo circula, sino que transforma.

Aquí la gran pregunta no será solo qué se dice, sino desde dónde se dice.

Puerta 15. Circuito lógico.

Del Centro de Expresión al ritmo humano

Aquí se produce un cambio importante, porque ya no estamos en el Centro de Expresión, sino en el Centro de Identidad y Dirección. Después de varios años de revolución en la voz, en el discurso, en la transmisión y en la organización de la palabra, la cuestión cambia por completo.

Ya no se trata solo de expresión. Se trata de qué humanidad puede sostener esa nueva expresión, que empieza a buscar una dirección.

La Puerta 15 introduce el tema del ritmo, de los extremos, de la amplitud humana, de la convivencia con la diferencia y de la capacidad de sostener variaciones sin colapsar. Por eso resulta tan significativa como cierre de este tramo: obliga a mirar no solo lo que hemos aprendido a decir, sino el compás humano desde el que vamos a vivirlo.

Aquí pueden ponerse en cuestión los ritmos colectivos actuales: ritmos de trabajo, de aprendizaje, de atención, de producción, de adaptación psíquica y de integración social. Y puede hacerse evidente que gran parte del malestar contemporáneo no se debe solo a la complejidad de lo que sucede, sino al ritmo inhumano con el que intentamos procesarlo todo. Nos tratamos como si fuéramos máquinas y no lo somos.

La 15 puede abrir una sensibilidad nueva hacia la diversidad de ritmos humanos. No como ideal abstracto, sino como necesidad estructural, necesario por pura lógica.

Una lectura de conjunto

Si observamos la secuencia completa, el movimiento tiene una lógica muy clara.

→Primero aparece la necesidad de una expresión más presente y auténtica.
→Después, el desarrollo de nuevas destrezas.
→Luego, la aceleración del cambio y de la experiencia.
→Más tarde, la reorganización de quién tiene voz y autoridad.
→Después, el filtro, el tono y la calidad de lo que se expresa.
→Y finalmente, la pregunta por el ritmo humano capaz de sostener todo eso.

Por eso este tránsito no transforma solo la comunicación. Transforma la arquitectura colectiva de la expresión.

Afecta a cómo enseñamos, cómo aprendemos, cómo distribuimos la información, cómo reconocemos autoridad, cómo damos valor a unas voces y no a otras, cómo distinguimos entre ruido y discernimiento; cómo intentamos no perder lo humano en medio de tanta aceleración.

Lo esencial

Durante este periodo habrá más herramientas, más canales, más capacidad de emisión, más mezcla, más acceso y más velocidad. Pero nada de eso garantiza por sí solo ni verdad, ni profundidad, ni humanidad.

El trabajo de fondo no será solo adaptarse a nuevas formas de expresión.
Será aprender a distinguir entre:

→presencia y reacción,
→destreza y exhibición,
→cambio y dispersión,
→liderazgo y apropiación,
→filtro y censura,
→ritmo humano y aceleración destructiva.

Quizá esa sea la gran tarea de este tramo: que la expresión vuelva a estar al servicio de la consciencia y no solo del impacto.

©Victoria Malvar, 2026

El nuevo reconocimiento de los Coordinadores (Proyectores) en la Era del Fénix Durmiente

El nuevo reconocimiento de los Coordinadores (Proyectores) en la Era del Fénix Durmiente

En un tiempo de mayor individuación, el reconocimiento del Coordinador (o Proyector) podría dejar de ser principalmente funcional para surgir desde la resonancia profunda entre espacios internos, tanto en el vínculo uno a uno como en los Penta (equipos de 3 a 15 personas)

Una de las preguntas más interesantes que se abren al pensar la llamada era del Fénix Durmiente que comienza en febrero de 2027 es cómo cambiarán nuestras formas de reconocer a los otros.

[Si quieres aprender más sobre este momento de cambio epocal que vivimos, tenemos un formato de aprendizaje en la Plataforma Educativa Potencial Humano (Diseño Humano profesional y para atravesar con eficiencia el cambio de paradigma epocal). Te dejo unas notas al final de este artículo… ]

Coordinadores en un tiempo de mayor individuación

Si este tiempo empuja hacia una individuación más fuerte, es lógico pensar que cada persona se orientará cada vez más desde su propia voz interior y menos desde autoridades externas, modelos heredados o guías de referencia. Esto no implica aislamiento, pero sí una transformación del vínculo: ya no bastará con que alguien ocupe una función correcta; hará falta una verdad más profunda en el encuentro.

En ese contexto, el lugar de los Coordinadores o Proyectores merece una observación especial.

Del reconocimiento funcional al reconocimiento esencial

Tradicionalmente, el reconocimiento del Coordinador puede leerse en términos funcionales. Se le reconoce porque ve algo, porque sabe orientar, porque aporta claridad, porque puede intervenir cuando algo no encaja o cuando una dinámica necesita ajuste.

Sin embargo, en el escenario que parece dibujarse, esa lectura podría quedarse corta. Es posible que el reconocimiento del Coordinador no surja primero de su función, ni siquiera de la etiqueta del Tipo, sino de algo más difícil de definir y más fácil de sentir: el espíritu. Una resonancia profunda entre campos de potencial. Una intimidad silenciosa que no necesita explicaciones.

Sería una forma de reconocimiento sin palabras. No basada únicamente en la utilidad, sino en la coherencia interna que se percibe en el otro.

Eso modificaría por completo el punto de partida. Ya no se trataría sólo de reconocer a quien puede aportar dirección, sino de reconocer a quien entra en una sintonía verdadera con el propio espacio interno.

La intimidad como base del reconocimiento

Cuando hablo aquí de intimidad no me refiero a algo emocional en un sentido superficial ni a cercanía personal convencional. Me refiero a una experiencia de profundidad y verdad en el encuentro.

Hay relaciones, colaboraciones y equipos que parecen correctos sobre el papel, pero en los que falta ese elemento esencial. Y cuando falta, tarde o temprano se nota. No termina de asentarse la confianza, no aparece la coherencia, no se consolida el movimiento común.

Por eso creo que, en esta nueva etapa, el reconocimiento del Coordinador podría darse primero en ese plano: una percepción de afinidad esencial, de coherencia silenciosa, de espíritu compartido. Después vendrá la función. Pero no antes.

El papel de los Coordinadores en los Penta (equipos de 3 a 15 personas)

Esta cuestión puede hacerse todavía más visible en los grupos y especialmente en los Penta.

Porque un Penta (equipos de 3 a 15 personas) no funciona bien sólo por estructura ni por reparto de tareas. Tampoco basta con compartir objetivos, visión o motivación. Todo eso importa, pero no alcanza si no existe un reconocimiento profundo entre quienes lo componen, a nivel electromagnético, es decir: de campo de potenciales.

Desde esta mirada, el Coordinador seguiría teniendo un papel específico dentro del equipo. Seguiría siendo, probablemente, alguien a quien se recurre cuando algo no funciona, cuando hay que ordenar, enfocar o reajustar. Pero el fundamento de ese lugar podría cambiar.

Ya no sería únicamente un reconocimiento operativo. Sería también, y quizá antes que nada, un reconocimiento de coherencia interior. Es decir: no sólo “esta persona puede ayudarnos”, sino “esta persona está en una resonancia real con el espacio que compartimos”. Si esa base no existe, insistir en construir encima puede no tener sentido.

Mucho más que compartir un porqué

A veces reducimos la solidez de un equipo o de una relación a tener un propósito común. Pero quizá en el tiempo que viene eso no será suficiente.

No se trata sólo de compartir un porqué. Se trata de compartir una calidad del encuentro. Una verdad interna. Una coherencia entre espacios que permita que la colaboración tenga raíz y no sólo forma. Ahí el reconocimiento del Coordinador adquiere una dimensión nueva. Menos apoyada en lo visible y más vinculada a lo esencial.

Un movimiento que habrá que observar en la práctica

Por supuesto, todo esto habrá que verlo andando, porque el movimiento se demuestra andando. Como casi todo lo relevante en este cambio de escenario colectivo.

No conviene convertir estas intuiciones en dogma. Pero sí me parece valioso observar hacia dónde se desplaza el reconocimiento y qué tipo de vínculos empiezan a sostenerse de verdad.

Porque puede que el gran cambio no sea sólo quién guía, quién ve o quién ordena. Puede que el gran cambio sea desde dónde se reconoce. Y ahí, para los Coordinadores/Proyectores, el juego podría estar cambiando de forma profunda en este aspecto.

¡Vamos a ver qué pasa!
Tú ¿cómo lo intuyes? ¿estás notando ya cambios?
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El cambio de era. El hito de 2027

El cambio de era. El hito de 2027

Algo está cambiandoy no es tu imaginación

Una introducción al cambio epocal hacia 2027 desde el Diseño Humano: qué se está moviendo bajo nuestros pies, por qué tantas cosas dejan de encajar y qué nos pide este momento.

Si últimamente sientes que el mundo cambia más rápido de lo que puedes seguir, que las viejas certezas se desinflan, que el trabajo, las relaciones o las instituciones de siempre ya no significan lo mismo, no estás imaginando nada. Estás viviendo, en directo, un cambio de era.

Lo que ocurre estos años no es solo una crisis geopolítica, ni una revolución tecnológica, ni un choque entre generaciones. Es las tres cosas a la vez y mucho más. El campo de potenciales o campo electromagnético que ha sostenido nuestra civilización durante los últimos cuatrocientos años se está retirando. Y el que llega tiene otra frecuencia. Nos trae otro guión.

Esta no es una metáfora bonita. Para el Diseño Humano —y para quienes llevamos años estudiando los ciclos del programa global— es un hecho mecánico que tiene fecha y nombre: en 2027 termina la era de la llamada Cruz de la Planificación y entra la Cruz del Fénix Durmiente.

Si estás interesado en la teoría sobre este tema tal y como la refirió Ra Uru Hu, puedes comprar este libro de Steve Rhodes que tuve ocasión de traducir y donde se resume este tema. El objetivo de este artículo es un enfoque más práctico y conectado con el mundo actual en el que vivimos y de los que vivimos este cambio epocal en realidad.

Lo que termina, lo que empieza

Desde 1615, hemos vivido bajo un campo que premiaba ciertas cosas muy concretas: la lealtad al grupo, el trabajo como identidad, la autoridad de los expertos, las habilidades especializadas, el crecimiento como horizonte. Esa frecuencia construyó el mundo en el que aún vivimos: las empresas, los sistemas de pensiones, las jerarquías profesionales, la idea de que esfuerzo y reconocimiento van de la mano.

No fue un error. Funcionó cuatrocientos años. Pero las claves están cambiando. La nueva era trae otra cosa: presencia más que credenciales, intimidad más que pertenencia, intuición más que datos, encarnación más que conocimiento, coraje para iniciar lo nuevo sin tener todavía pruebas de que funcionará. La era de la Planificación está llegando a su fin.

Por eso muchas de las cosas que parecen «raras» hoy no son anomalías: son síntomas. El descrédito de las instituciones. La pérdida de autoridad de los expertos. El auge de líderes sin credenciales. La fatiga colectiva con la idea de carrera. El conflicto entre Boomers y Gen Z, que no es de actitud sino de arquitectura interna. La irrupción acelerada de la inteligencia artificial. Todo eso es la misma cosa vista desde distintos ángulos: un campo de potenciales que se retira como guión que nos sostiene y otro que aún no termina de instalarse.

Por qué se nota tanto en lo personal

Lo más desconcertante de un cambio de era no es lo que ocurre en el mundo: es lo que ocurre dentro. La gente lo describe de formas distintas, pero el patrón se repite. Trabajos que dejan de tener sentido. Vínculos que ya no encajan. Logros conseguidos que, una vez alcanzados, no llenan como debían. Una sensación difusa de que ya no sabes desde dónde decidir.

Si te estás reconociendo en alguno de estos, no es que algo vaya mal contigo. Es que la fuente desde la que sostenías tu identidad —la primera línea, la que necesita seguridad, certeza y reconocimiento externo— está cediendo. Y aún no has terminado de descubrir la nueva.

Esto le toca de forma especial a quienes han hecho las cosas «bien»: los profesionales con buena trayectoria, las personas que se especializaron, las que sostuvieron una familia, las que construyeron algo. No porque hayan equivocado el camino, sino porque la frecuencia que premiaba ese camino ya no es la dominante. Y el cuerpo lo sabe antes que la mente.

Lo que este momento te pide

La buena noticia es que un cambio de era no se atraviesa con grandes gestos. Se atraviesa con tres movimientos sostenidos en el tiempo, casi sencillos, que cualquier persona puede empezar hoy:

—  Hacer el duelo de lo que se va. No renegar de los valores antiguos —el trabajo, la lealtad, la especialización fueron reales y sostuvieron una civilización entera—, sino agradecerles lo que dieron y soltarlos como centro de gravedad.

—  Volver al cuerpo. La nueva era no se navega desde la cabeza. Pide presencia somática, capacidad de sentir lo que pasa por dentro sin huir, sin medicar la incomodidad y sin dejarte arrastrar por ella.

—  Madurar emocionalmente. Aprender a no decidir desde el pico ni desde el hoyo. A sostener la incertidumbre sin convertirla en ansiedad. A practicar el «no lo sé» sin culpa. A elegir vínculos por resonancia y no por estructura.

Suena pequeño. Lo es. Y precisamente por eso funciona: las grandes transiciones no se cruzan en un día, se cruzan en gestos cotidianos repetidos durante años. Cada uno de esos gestos es un voto a favor de la nueva era.

Si sientes que esto te toca de cerca

El cambio epocal puede leerse como un titular alarmante o como una invitación interesante. Yo prefiero la segunda lectura, porque pocas generaciones tienen el privilegio —y la dificultad— de vivir un giro de era de esta magnitud. No nos toca resolverlo: nos toca atravesarlo con la mayor consciencia que podamos reunir.

Pero atravesarlo solos es innecesariamente duro. Si lo que has leído aquí ha resonado en algún lugar dentro de ti, si llevas tiempo intuyendo que algo se mueve y no terminabas de ponerle palabras, hay dos formas de seguir caminando.

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Con cariño, me despido de ti, querido Agente del cambio epocal.

©Victoria Malvar, 2026

Notas sobre Individuación (2020-2027)

Notas sobre Individuación (2020-2027)

Notas sobre el proceso de Individuación en el septeno de cambio (del eje tribal al eje individual)

CONFIAR EN LOS DEMÁS

Plutón en la Puerta 61 (desde 2019 a 2021) ha estado sembrado la necesidad de establecer un nuevo tipo de confianza entre las personas. Estamos aprendiendo a crear estructuras humanas cooperativas basadas en la confianza en red y no en la vieja estructura jerárquica, de arriba abajo. Cuando no estamos vigilados por una autoridad externa, tenemos que aprender a confiar en nosotros mismos para mutar y crear, en aras de un bien superior que trasciende la individualidad. Y también para elegir a nuestros mejores aliados creativos. Plutón en la Puerta de la Limitación (60) nos enseñará el camino a partir de este 2021, empezando en unos días. Hablaré de ello más adelante en este blog.

 

RA URU HU SOBRE MUTACIÓN E INDIVIDUACIÓN

La nueva era de la Individualidad cambiará el acento de lo Tribal -basado en el apoyo mutuo- a lo Individual -cada cual mirando por sí mismo-. Bajo este planteamiento, nuestra civilización, con sus organizaciones e instituciones, dejarán de proporcionarán las estructuras de soporte que hemos conocido hasta ahora.

Ra Uru Hu

El septenio 2020-2027 marca el período de evidente instalación de este nuevo eje individuado -que es el sentido de esta web y del proyecto Sendero de Individuación. Es cierto: las estructuras tribales no soportarán la tensión en los próximos años de evolución, pero los humanos seguiremos cuidando, los unos de los otros, de nuevas maneras o dimensiones. Nuestras estructuras cambiarán y se volverán más ligeras y solidarias. Este es el eje temático de la evolución en la que estamos inmersos ahora. Lo que no entre en estos parámetros, se disolverá entre los escombros de lo viejo, que va empicado. 

La mutación individual, el sendero de Individuación como proceso, sólo se sostiene cuando beneficia honestamente al colectivo o a la comunidad. El sentido de la individuación es un dar algo rotundamente diferente, lo que sucede cuando alguien está en servicio genuino, dando y contribuyendo desde su propia diferencia, aquello que nadie más puede hacer cómo él.  Los que trabajen sólo para sí mismos y su propio beneficio caerán con la vieja estructura jerárquica tribal. El nuevo programa de la Matriz no tiene espacio para los que ellos, como tampoco lo tiene para las viejas mentiras, el engaño, la manipulación y la exclusión.

En la transición desde el eje tribal a uno individual, tendremos ocasión de ver ambos en juego: uno cayendo y dando las últimas bocanadas, y otro emergiendo, individuo a individuo… o no.

URANO en Tauro hasta 2027 (y en el Circuito Individual hasta 2025)

Urano es el planeta del brillo individual, de los avances repentinos, de las soluciones radicales y novedosas a los viejos problemas. Hay un resurgimiento aquí, una liberación de la vieja rebeldía radical contra las jerarquías tribales, reemplazada por un reconocimiento del poder de las nuevas formas. Urano es el creador de redes colaborativas humanas, donde cada persona aporta su brillantez individual y la fiesta de la Tierra es maravillosa, justo por ello.

Las nuevas tecnologías, como cadena de suministro que son, crean una forma de confiar en los demás, basada en una responsabilidad transparente y horizontal, en lugar de una vigilancia establecida de arriba abajo, jerárquicamente. Este cambio se reflejará en nuestra propia psique, individual y colectivamente.

Tu cuerpo es tu Vida

TÚ CUERPO ES TU VIDA.
A TRAVÉS DE ÉL DESPIERTAS A LO QUE TE HACE ÚNICO
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Citando a RA:
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La mayor parte de lo que se denomina el Sistema de Diseño Humano es sólo una «explicación» de cómo funciona el Universo. La versión infantil, si se quiere, para que nuestra muy limitada mente humana pueda entenderlo. Aun así es una vasta ciencia, pero debido a que es una transmisión intelectual y no existencial, se convierte en una trampa para tantas personas que la han estado estudiando.
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Encuentro cómico que se convierta en una gran distracción y en una excusa para no transformarse. La gente está siempre tan ocupada que me pregunto… ¿para qué?. ¿No sufren ya bastante? Y, aún así, van buscando y buscando más, como si «más» información y detalle fuera la respuesta. No han encontrado lo correcto, pero todavía quieren saber «más» de todo. Quieren entender esto y lo otro, cuando en realidad se trata de saber menos y vivir más desde la inteligencia intrínseca que cada cual contiene en el cuerpo.
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Ra Uru Hu 

El NO-Método Genius ha evolucionado el lenguaje, la comunicación, las gráficas, la forma pedagógica, la aplicación técnica del Diseño Humano y hace su uso posible y fácil y cualquier contexto profesional o educativo.

64keys ha creado el mejor y más completo software de Diseño Humano. Es la pura invitación a vivirlo, sin mucho cuento… directos al grano, a la esencia.

A partir de 2025 estará disponible la Plataforma educativa Potencial Humano en español, primero para dar la formación  con toda la Mediateca de 64keys en tres niveles: Basic-Expert-Professional
También tendremos un espacio para la Formación para Usuarios de GeniusReport que venimos ofreciendo en español desde el año 2020 en nuestra Plataforma educativa, con masterclasses, supervisiones, recursos, etc.

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Notas sobre Individuación (2020-2027)

8 aspectos básicos que afectan nuestra frecuencia

En el Sendero de Individuación, mi proyecto integral en mutación permanente, ofrezco herramientas de desbloqueo y reflexiones en el blog, para conocerse y respetarse a sí mismo. Respetarse es realizar una integración consciente con todo y todos los demás desde la autenticad de nuestro ser y desde el cuerpo. No hay nada más central que el cuerpo en la experiencia humana, y cuidarlo y escucharlo es una tarea cotidiana.

Hoy me gustaría destacar 8 aspectos que nos afectan multidimensionalmente con sus vibraciones, de maneras creativas o destructivas, en lo cotidiano. Un elemento que hoy resulta nocivo para uno puede que mañana no lo sea ¡o quizás sí!. La vida es ese experimento que hay que testar, momento a momento, cómo está funcionando, porque la mutación es tan permanente, como sutil. Por eso es importante notar qué nos está afectando desde «allá afuera» ahora y si esa afectación es nutriente o debilitante para nosotros. Afinar nuestra capacidad receptiva natural es el reto y el objetivo de seguir un sano sendero de individuación y, también, de este artículo. 

Independientemente del grado de receptividad y sensibilidad individual, el mundo nos afecta a todos. Algunos lo notamos más nítidamente que otros. Los más receptivos a los mundos sutiles reciben los calificativos de sensitivos, seres de cognición derecha, P.A.S (Persona de Alta Sensibilidad), etc. Algunas veces se los describe con pena, sorna o condesdencia, como si fuera una lacra, cuando es, un don. En realidad:

Son seres altamente receptivos, capaces de apercibirse en diferentes grados, de lo que ni es obvio, ni material ni estratégico y, por lo tanto, saben y sienten mucho de estos aspectos que vamos a enumerar.

Pero a los menos sensitivos, aquellos que solo creen en lo que ven y tocan, que viven en el paradigma newtoniano,  esos 8 aspectos que vamos a revisar hoy los impactan igualmente a pesar de que no los «vean venir».  La afectación es un hecho multidimensional, algo que sólo se puede concebir más allá de la visión obsoleta de que sólo existe lo que se puede ver, tocar, o medir. A esa percepción ampliada, a esa penetrante intuición que se abre a los mundos más allá del paradigma newtoniano, podemos llamarla multidimensional, cuántica o cósmica, por dar sólo tres nombres a un hecho natural que sucede en la inminencia  del  silencio cósmico. 

Comprender no se trata de agarrarse a la definición de un término, impresa en un diccionario, sino de transcender la definición. La palabra es sólo un signo, una herramienta para entrar en lo ignoto, que es lo que más abunda porcentualmente en eso que llamamos «realidad». Hay quien dice que sólo conocemos ¡un 1% de la misma! Tendríamos que hacernos tremendamente humildes y receptivos ante ese 99% que nos sabe y que desconocemos. 

Existen niveles vibratorios y sentimientos que empatamos con los diferentes niveles del arco de frecuencias, de 0 a 100, que tendemos a catalogar burdamente de forma dual, como buenas o malas, bajas o altas, creativas o destructivas. Tenemos una frecuencia indidiviual, una marca personal, que se ve constantemente inmersa y afectada por ese arco de frecuencias de 0 a 100. Nuestra disposición serena a la recepción de todas y cada una de ellas, desde la desesperación y el dolor, hasta el éxtasis o la compasión es lo que marca la diferencia.

He aquí 8 aspectos básicos que condicionan y modifican nuestra impronta energética o frecuencia natural en el día a día. A todos ellos deberíamos estar atentos, con los ojos del alma y de nuestras células, bien abiertos:  

1ª – Los pensamientos
Cada pensamiento emite una frecuencia hacia el Cosmos y esa frecuencia retorna hacia el origen. Si tienes pensamientos negativos, de desánimo, tristeza, rabia, miedo, todo eso vuelve hacia uno mismo. Se trata de un pensamiento victimista, «pobre de mi», «todo está en mi contra», «nada me sale bien». Es importante cuidar la calidad de los pensamientos y cultivar pensamientos más positivos, pero sin negar la realidad, por dura que pueda ser. No se trata, como muchos piensan, de negar que tienes un dolor, emoción o sentimiento molesto. De hecho, reconocerlo es el primer paso para poder dejar de aferrarse a ellos como un clavo ardiendo. Se trata, más bien, de no hablar del dolor constantemente como algo que te destruye y que te mantiene en el rol de víctima o de perpetrador. En esos roles te quedas atascado si lo que haces es canalizar la negatividad hacia afuera para justificarte. Cualquier forma de pensamiento es pasajera. Están aquí para ser reconocidos y liberados. Sin más. Si un pensamiento te tortura o te obsesiona, busca formas de dejarlo ir. Es decir, pon tu atención en algo de frecuencia superior. Mirar una planta, salir a dar un paseo o jugar con un niño, son sólo ejemplos de alternativas a darle vueltas al coco. Hay algunos pensamientos que han pasado al grado de creencias y se han hecho cuerpo. Son los más duros de pelar, porque son, a menudo, inconscientes, aunque muy elaborados desde el punto de vista lógico y racional. 

2ª – Las relaciones humanas
Las personas que están a nuestro alrededor influencian constantemente nuestra propia frecuencia vibratoria y viceversa. Puede que haya un vínculo, una relación entre nosotros, o que simplemente compartamos un espacio como el autobús. Si te rodeas de personas alegres, positivas, determinadas, constructivas, con humildad, sabiduría y fortaleza entrarás en contacto en esas vibraciones. Si, por el contrario, te rodeas de personas reclamadoras, maledicentes, negativas y pesimistas, ¡tendrás que sostener tú la frecuencia¡ y por lo tanto, seguramente disminuirán tu campo energético individual. Eso, suponiendo que el cabreado o quejica, no seas tú mismo. Está científicamente probado que tendemos a afinarnos con la vibración de nivel mas elevado que tenemos alrededor, como diapasones de carne y hueso que somos. Poner límites de tiempo y espacio a las relaciones de baja frecuencia es una cuestión de salud integral. Fomentar las relaciones que te enriquecen también es una manera de tener tu diapasón físico feliz y vibrante.
Un aspecto especialmente íntimo de las relaciones humanas sería con quien duermes. Durante el sueño compartes espacio íntimo, en un ámbito más allá de la consciencia con el otro. Es obvio con quien compartes un colchón y a quien le das las buenas noches. Lo que quizás no es tan obvio es que puedes estar durmiendo con mucha gente más: cualquiera que esté a menos de 3-4 metros de tí en el apartamento de al lado, en el de arriba o en el de abajo. A veces moviendo un poco tu cama, entras o sales de otra dimensión… 

Está científicamente probado que tendemos a afinarnos con la vibración de nivel mas elevado que tenemos alrededor, como diapasones de carne y hueso que somos.  

3ª – Los estímulos auditivos 
Estamos cada día estimulados por todo una arco de vibraciones y sonidos, entre los que considero parte fundamental, el silencio, la no-vibración. En las grandes ciudades, los estímulos sonoros del tráfico, de las obras en curso, pueden dañar profundamente la cognición de algunas personas y afectarlas enormemente.

La música es un elemento de poderosísima presencia en nuestra vida, así que vale la pena hacer una buena selección, no sólo de su calidad armónica, sino de la calidad de su contenido, si es que contiene letra. Las músicas electrónicas basadas en bits repetitivos favorecen la entrada en un estado hipnótico, disociado, que deja tocados nuestros cerebros.

El volumen al que escuchamos la música también es importante, como lo es el contexto. No es lo mismo escuchar una música tribal o de trance en un contexto de consciencia y sanación que en una discoteca, rodeados de gente que toma drogas, alcohol, en un espacio cerrado e inconsciente.

La propuesta tribal en el contexto consciente tiene una intención de integración, mientras que la segunda propuesta, la de escuchar la música de bits hinoptica en la discoteca o con los cascos puesto, conduce a la disociación o a la asociación ensimismada. Masuru Emoto ha realizado investigaciones muy interesantes sobre estos aspectos.

Si eres auditivamente sensible, cuídate. Usar cascos que crean el vacío puede ser una tabla de salvación para muchos en las grandes ciudades o en espacios con alta contaminación sonora. 

4ª – Los estímulos visuales
En nuestro tiempo, la omnipresencia de las pantallas de todo tipo es un hecho. Se puede considerar una invasión. Cuando más pequeña y más cercana a los ojos, mayor es su poder de cerrarnos el camino hacia el autoconocimiento y las relaciones saludables con un mundo que está vivo aquí afuera.

Este mismo artículo es más que probable que lo estés leyendo en una pantalla, sin ir más lejos. Yo misma lo he escrito mirando una pantalla. Cuando vemos programas o noticias que abordan desgracias, muerte, traiciones, o imágenes que estimulan tu cerebro a una velocidad excesiva aunque lleven el título de «educativos» (el caso de los niños y los productos supuestamente creados para su educación es un caso a parte), el cerebro acepta aquello como una realidad y libera toda una química en nuestros cuerpos que tiene que ver con las imágenes recibidas, muchas de ellas subliminales o inconscientemente, haciendo que nuestra frecuencia vibratoria personal se vea definitivamente afectada.

Si hubiera que definir un uso saludable de las pantallas: cuanto menos mejor, abolidas en niños de menos de 2 años y altamente restringidas, especialmente las de formato más pequeño, en cualquier otra edad.

No hay mejor estimulación visual que mirar a nuestros congéneres a los ojos, a la naturelaza en sus maravillosos paisajes y en sus pequeños increíbles detalles de colores y formas. Mirar a lo lejos y contemplar de cerca la vida, sin pantallas de por medio, nos ayuda a discriminar con sabiduría lo que nos nutre o lo que nos hace daño de los productos que nos venden a través de las pantallas. De nuevo, hay personas más sensibles a los estímulos visuales, y cada uno ha de establecer sus límites sabiamente.
Si eres visualmente sensible cuídate los ojos y protégete con gafas de sol incluso en interiores, si lo necesitas.

5ª – El ambiente y los espacios
Van de la mano, pero son dos aspectos diferentes. Un espacio es un edificio, habitación, casa, terreno, zona, grande o pequeña del mundo…. Un espacio, desde su construcción o constitución, alberga y manifiesta unas frecuencias y energías determinadas. Vienen determinadas por el terreno, los materiales, los habitantes, la orientación y las historias que han sucedido en ellas… Hay mucha información intangible conectada con los espacios que determinan nuestra salud, vivencias, emociones, percepciones.

Al hablar de ambiente me refiero a las características energéticas más visibles que configuran o determinan un determinado espacio: si es ordenado, desordenado, limpio o sucio, oscuro o luminoso, natural o artificial, saludable o insalubre, etc. El ambiente también lo determina el tipo de mobiliario o decoración que se utilliza, los materiales, tejidos, situación de los elementos, etc.

Algunos de nosotros preferimos ambientes más íntimos y con luz tenue, otros luminosos… la tolerancia al orden o al desorden también es diferente en cada persona. Mientras que para algunos el orden y la limpieza son tan fundamentales que el no tenerlos dañaría su salud, para otros no son aspectos vitales. Las combinaciones son infinitas y cada uno debe conocer qué le fortalece, qué le debilita y ponerse en sintonía con ello.
Los espacios, los ambientes y las energías que los habitan interfieren y colorean nuestra vida día a día, espacialmente la casa, el lugar de trabajo o los espacios en lo que pasamos más tiempo. De nuevo, hay espacios que son adecuados y potenciadores de unas personas que, sin embargo, debilitan a otras. No hay leyes aplicables, en general, a todos. 

He estado tentada de incluir un noveno apartado para tocar el tema de la contaminación electromagnética, pero voy sólo a mencionarla como un elemento presente en los espacios. Cada vez estamos más atravesados por ondas de todo tipo que emiten los aparatos electrónicos, las antenas, los dispositivos emisores de redes wi-fi, ¡que están por doquier y a todas horas encendidos!. La calidad de sueño y muchos aspectos de nuestra salud se pueden ver debilitados por ello. Una recomendación básica sería mantener en la noche apagados la mayoría de las redes o dispositivos. Otra sería pasar tiempo en jardines o en zonas naturales de montaña, mar, donde la contaminación es menor y se ve compensada por la fuerte presencia de la naturaleza, especialmente de los árboles y plantas.

6ª – Las palabras
Las palabras portan una vibración por si mismas, que viene modificada por la entonación con la que se pronuncian. Detrás de cada palabra, hay una intención y un contenido que no tiene mucho que ver, la mayor parte de las veces, con los significados que encontramos en el diccionario. Hay palabras bellas que suenan a traición y se puede decir «te quiero» sin ningún contenido de alta frecuencia que lo sostenga. Con la receptividad abierta, sabemos estas cosas, las notamos. La vibración de las palabras nos llega principalmente a través del oído, pero no sólo, Afecta a nuestro ser multidimensionalmente.

Las palabras que emitimos, su tono, la intención y el nivel de coherencia con que hayan sido pronunciadas son las frecuencias con las que van cargadas. Hay ironías finas o palabras vanas que van cargadas con más pólvora que un puro insulto. Para mantener tu propia frecuencia elevada es fundamental eliminar el pasarte tiempo emitiendo juicios o escuchando quejas. Entonces evitar hacer dramas y victimizarse es fundamental. Asume tu responsabilidad por las elecciones de tu vida y cambia lo que no te gusta emitiendo un lenguaje claro, preciso y asertivo, cargado de intención y de verdad: de tú verdad en cada momento.  

7ª –El reconocimiento agradecido
La gratitud afecta positivamente la frecuencia vibratoria. Se han hecho mil experimentos al respecto, desde medir la vibración del agua sometida a la frecuencia de la palabra «gracias», a otras muchas más. Así sabemos que el agua cristaliza en hermosas formas geométricas cuando la palabra sostiene una alta vibración. Los humanos, que tendemos a llevar todo al límite, debido a estos experimentos hemos comenzado a expresar el agradecimiento sin tino. Pero el agradecimiento no es decir «Gracias» educadamente o siempre.

No hay agradecimiento verdadero y coherente que no venga precedido de una aceptación profunda, es decir, de un reconocimiento de lo que sea que esté sucediendo o haya sucedido. Lo demás, es posture, no reconocimiento agradecido. Puro formalismo. No nos engañemos.

Reconocer significa volver a conocer; literalmente mirar con nuevos ojos, con nueva perspectiva, algo que no habíamos visto en profundidad o en toda su extensión. Sólo se puede agradecer lo que se ha re-conocido. El reconocimiento agradecido abre las puertas para que lo que te nutre y enriquece fluya abundantemente  en tu vida y allana caminos y encuentros. Si puedes agradecer con el corazón, basta que lo hagas en silencio, ya estarás emitiendo una vibración mucho más amable que un «gracias» de postureo.  

8ª – Los neutrinos
Los neutrinos quizás deberían haber ocupado el primer lugar de esta lista. Se trata de las partículas más pequeñas que se están estudiando ahora mismo en los más potentes aceleradores de partículas del mundo. Cada segundo nos atraviesan millares de ellos. Citando a Alf Gauna: «El NEUTRINO, hace su trabajo como transmisor de la información del universo entre los distintos sistemas físicos que lo componen. Entre las galaxias y nuestra galaxia, entre el Sol y tú, entre tú mismo y la Luna, entre nuestras moléculas de ADN. Realmente va más allá del átomo, más allá del tiempo, hasta la frontera del espacio cuántico, en la dimensión de la Pre-Yuxtaposición».

Esas partículas que interesan cada vez más a los físicos en los aceleradores de partículas, nos atraviesan constantemente, día y noche, y llevan y traen información del universo. Al atravesarnos, esas partículas parece que se cargan, de alguna manera, con nuestra información y la transmiten a otros seres y lugares del cosmos.

Los neutrinos se cargan con nuestra frecuencia, con nuestra intención, consciente e inconsciente. Y también con la información que el Cosmos envía desde cada uno de sus componentes, en sus diversas posiciones, momento a momento, hacia nosotros y hacia todo lo demás. Transportan frecuencia, consciencia, información con coherencia cuántica, masiva, sin descanso. Su reciente descubrimiento nos hace entender la unidad de todo y la responsabilidad de cada uno en este constructor cosmológico para la evolución de la consciencia. Los humanos nos vemos afectados especialmente por los neutrinos provenientes del centro de nuestra galaxia, pero no sólo.

Los neutrinos son un aspecto, que más que controlar, podemos contemplar. Incluso hay algún aplicación en línea que nos muestran el impacto de los neutrinos que proceden de los diferentes planetas y estrellas, especialmente del Sol, en nuestro caso. 64Keys.com es uno de esos programas que utilizo y que me conectan con el clima cósmico planetario, momento a momento…  

Y tú ¿cómo lo llevas con estás 8 interferencias básicas con tu frecuencia única, personal, en el día a día?