El potencial emocional en la Secuencia de Venus

El potencial emocional en la Secuencia de Venus

Cómo una herida temprana termina convirtiéndose, sin que lo notemos, en la manera en que amamos y nos relacionamos

Todos tenemos una herida temprana — un momento, o una serie de momentos, en que aprendimos que ser quienes éramos no bastaba, o que salía caro. Lo que pocas veces vemos es que esa herida no se queda donde empezó. Viaja. Aparece en cómo confiamos, en cómo sentimos, en cómo pensamos, en a quién atraemos, y termina marcando incluso el propósito que le damos a la vida entera.

La Secuencia de Venus es un proceso de introspección cuyo punto de partida es la propia herida. La intención no es regodearse o quedarse en ella, sino para seguir su rastro a través de seis territorios de la vida emocional — la vocación, la espiritualidad, la emoción, el pensamiento, la atracción, y, al final del recorrido, el propósito y las relaciones que sostenemos con los demás. La idea de fondo es sencilla y también, a menudo, compleja e incómoda: la misma herida que duele en un terreno suele repetirse, con otro nombre, en los demás. Una vez que la reconoces, deja de sorprenderte y de perturbarte tanto, porque la puedes abordar.

Mi propia herida, en tres territorios

Uso mi propio recorrido como ejemplo, porque es el único que puedo contar con total honestidad y respetando la privacidad.

Mi herida tiene que ver con la vergüenza. No la vergüenza de un momento puntual, sino una forma entera de estar en el mundo: la creencia de que solo merezco confianza si acierto a la primera. Esa creencia se instaló primero en mi vocación — en cómo entendí, desde muy joven, que tenía que demostrar que era capaz, sin margen para el ensayo ni para el error.

Lo que no vi durante años es que esa misma vergüenza había viajado. Estaba también en mi vida espiritual, disfrazada de angustia — el miedo a explorar distintas creencias y sentir que eso me convertía en alguien inconsistente, poco fiable. Y estaba en mi vida emocional, disfrazada de codicia — la necesidad de asegurar de antemano que una relación o un logro no se me iban a escapar, como si soltar el control fuera admitir que no merecía tenerlos.

Tres territorios distintos de mi vida y un solo miedo de fondo: fallar en público o a las expectativas ajenas.

Lo más revelador fue descubrir que el antídoto de la sombra, en los tres casos, tampoco era el esfuerzo redoblado que llevaba años aplicando. Era justo lo contrario: permitirme ensayar, fallar, y descansar sin pedir permiso. Estrategia en lo laboral. Confianza en lo espiritual. Humor en lo emocional. Tres formas del mismo gesto — soltar la garantía del resultado, y quedarme con el disfrute del intento.

De la herida a las relaciones

A partir de ahí, el recorrido cambia de temperatura y me acerca, esfera a esfera, a cómo me relaciono con los demás.

Mi manera de pensar tiende a la toma de distancia y búsqueda de objetividad: observo antes de involucrarme, lo cual a veces se lee desde fuera como frialdad o incluso arrogancia, aunque para mí es simplemente la forma en que necesito procesar antes de confiar. Mi manera de atraer y de ser atraída no busca convencer a nadie: funciona mejor cuando dejo de pelear por demostrar algo y confío en mi propia frecuencia, tal cual es. Y mi propósito — el punto de llegada de todo el recorrido — solo se estabiliza cuando esas dos corrientes, la distancia que busca objetividad y la atracción sin agenda, dejan de tironear entre sí y encuentran su versión madura: discernimiento, naturalidad, y el coraje de sostenerme sin necesitar que nadie más lo confirme.

Es en el propósito donde el recorrido se vuelve, por fin, relación. Un propósito que no se relaciona con nadie no es propósito: es solo una idea. Y la Secuencia de Venus, bien mirada, trata sobre todo de esto — un mapa de cómo la herida original termina convirtiéndose, o no, en la manera en que amamos, trabajamos, decidimos y nos vinculamos con el mundo.

Una invitación

No hace falta conocer ningún sistema de introspección para reconocer la pregunta de fondo:

¿hay una herida o tema o patrón que se repite en distintas partes de tu vida, con nombres distintos, sin que la hayas identificado todavía como la misma?

¿Y si, en lugar de resolver cada área por separado — el trabajo por un lado, el amor por otro, la espiritualidad por otro —, miraras qué tienen en común?

Esa fue la pregunta que me hice yo primero, antes de hacérsela a nadie más. Y es el trabajo que hago, en sesión individual, cuando alguien viene a explorar su propia Secuencia de Venus conmigo:

seguir el rastro de la herida a través de sus distintos territorios, hasta encontrar el patrón que se repite — y nombrarlo con las palabras que de verdad son suyas, no las de ningún manual.

Si te reconoces en esto y quieres seguir el rastro de tu propia herida hasta las relaciones que sostiene, abordo este proceso con mis clientes en sesiones individuales de Secuencia de Venus.

©Victoria Malvar, 2026

Identidad energética (IE) humana

Identidad energética (IE) humana

En mi experiencia como consultora y formadora he ido desarrollando términos y conceptos que mis alumnos encuentran significativos a la hora de transmitir en qué consiste su trabajo y lo que hacen en contextos laborales.

Uno de los que tiene más éxito y de los que estoy más orgullosa estoy, junto con el de «arquitectura de equipos» / «arquitectura del potencial humano» es el de «Identidad energética humana». A este término le dedico este articulo.

También podría haberla llamado «Identidad electromagnética humana», en el sentido físico del término, porque se trata de los campos de fuerza o de potencia que nos habitan.

Una definición aplicada al coaching, liderazgo y consultoría organizacional

La Identidad Energética Humana es la estructura única de funcionamiento desde la cual una persona (o un grupo humano colaborativo dado) moviliza su potencial, toma decisiones y se relaciona con su entorno.


🔹 Un marco ampliado para el desarrollo y el liderazgo

En el contexto del coaching y la consultoría, la Identidad Energética (IE) Humana ofrece un modelo para comprender la naturaleza estructural y mecánica del comportamiento, más allá de los rasgos de personalidad o las competencias observables.

  • Permite identificar cómo opera una persona cuando está alineada consigo misma, y qué ocurre cuando se desvía de su diseño natural.
  • No busca “mejorar” el liderazgo, sino liberar el liderazgo o potencial propio, aquel que emerge de la coherencia entre diseño interno y expresión externa.
  • Invita a pasar de la adaptación forzada al entorno a la autenticidad funcional dentro de él.

Desde esta mirada, la eficacia no se mide solo por resultados cuantitativos, sino por el grado de coherencia y vitalidad que sostiene esos resultados.


🔹 En equipos y organizaciones: de la disfunción al equipo soñado

Aplicada a equipos y sistemas organizativos, la IE Humana permite algo extraordinariamente valioso: analizar y visualizar la arquitectura invisible que determina la funcionalidad o disfuncionalidad de un grupo.

  • Permite mapear la diversidad energética del equipo y reconocer los patrones mecánicos que favorecen o bloquean la colaboración.
  • Ofrece la posibilidad de identificar la raíz de la toxicidad o del conflicto estructural, no como un problema de personas, sino como una desincronización del conjunto colaborativo.
  • Este análisis muestra que más del 95 % de los equipos conformados con los que trabajamos presentan algún grado de disfuncionalidad sistémica, derivada de una mala combinación de potenciales, ritmos y roles energéticos.
  • A partir de esta comprensión, es posible reducir el impacto de esa toxicidad, redistribuyendo responsabilidades o ajustando la configuración del equipo según la naturaleza de sus integrantes.

En el otro extremo, el mismo conocimiento permite diseñar “equipos soñados”: conjuntos de personas cuyas identidades energéticas son complementarias y coherentes entre sí, generando colaboración fluida, visión compartida y resultados sostenibles en un ambiente de trabajo amable y humanizado.


🔹 Una visión integradora de la eficacia

La IE Humana integra el ámbito subjetivo de la experiencia individual con el objetivo del rendimiento organizacional:

  • Subjetivo, porque cada persona experimenta su diseño desde la vivencia de coherencia interna.
  • Objetivo, porque los efectos y resultados son observables: decisiones más claras, menor desgaste, comunicación más precisa, eficiencia, resultados y liderazgo más natural.

Su validez no se apoya en creencias, sino en efectos verificables en la práctica:

El movimiento se demuestra andando. Cuando una persona opera según su diseño energético se vuelve funcional, fluido y creativo. Cuando un equipo conoce su propio diseño conoce su verdadero potencial.


🔹 En síntesis

La Identidad Energética Humana es la matriz (individual y/o colectiva) que describe cómo un ser humano —y por extensión, un equipo o una organización— canaliza su potencial natural hacia la acción coherente y eficiente.

La IE humana es sinónimo autenticidad y la base de mi trabajo de consultoría y análisis. También de las formaciones que ofrezco. No me imagino el futuro de la colaboración humana sin incluir esta visión.

Si quieres adentrarte en este fascinante y disruptivo paradigma no necesitas conocimientos previos. La FUGR (Formación para Usuarios de GeniusReport®), es una manera de comenzar a entender tu IE personal y el primer paso para apoyar a tus clientes o tus equipos.
Es el primer paso en nuestro recorrido formativo. Conocerás cómo el informe Genius, el GeniusReport®, puede describir con precisión tu auténtico potencial de contribuir en el mundo laboral y personal. Te enamorarás de él, que es lo mismo de ponerte en valor a tí mismo.

En enero de cada año comienza un Ciclo de Formación PRO (Penta, Wa, OC16), para aquellos que quieran ir más allá en la aplicación de este conocimiento disruptivo en el mundo laboral y empresarial, en contextos educativos o colaborativos humanos.

Para más información visita https://potencialhumano.metodogenius.es o abre un chat de Whatsapp con nosotros ahora.

GeniusReport® es el informe de personalidad humana más preciso y disruptivo. Amable en su formato, fácil de entender y válido para toda una vida, porque la esencia de la IE humana no cambia con el tiempo, sólo se potencia, en el mejor de los casos.

©Victoria Malvar, 2025

El éxito no se puede copiar

El éxito no se puede copiar

Reflexiones sobre el éxito y 10 pasos de mis análisis individuales para avanzar

Cuando hablamos de éxito en el No-Método Genius, no hablamos de fórmulas universales ni de modelos que sirvan para todos. Hablamos de autenticidad: de un éxito a medida de cada persona, equipo, negocio u organización.

Solemos empezar por lo externo: objetivos, modelos, estructuras. Sin embargo, en la práctica, lo que marca la diferencia real es desde dónde opera cada individuo, qué le mueve internamente y cómo se inserta en lo colectivo.

Por eso, el primer paso no es hacer, sino operar: vivir de forma coherente con el propio campo de potenciales. Porque la vida es para vivirla, pero no es lo mismo un buen vivir que una vida de pura supervivencia.

No se trata de decidir desde la mente, ni desde la comparación, ni desde lo que “debería funcionar”, sino desde tu forma real de funcionar, que sólo el cuerpo conoce muy bien.

En este sentido, el conocimiento de la Identidad Energética Humana, leído a través del algoritmo matemático de la Matriz de Diseño Humano 64keys, es una invitación a vivir desde la sabiduría intrínseca que ya habita en nuestro cuerpo.

Ese algoritmo genera un Campo de potenciales único. No describe lo que tienes que hacer, sino las condiciones en las que tu potencial puede desplegarse de forma más coherente.

Lo que hacemos es leer ese campo al detalle —te observamos como una posibilidad única entre más de 40 billones— para que puedas confiar en él y no dispersarte por caminos que no te pertenecen.

La autenticidad nos conduce por cauces más fluidos, en los tiempos fáciles y en los más dificiles. Funcionar de forma incoherente, en cambio, nos lleva a vivir vidas ajenas: quizá aparentemente exitosas desde fuera, pero vacías de plenitud emocional, relacional o incluso de salud. Lo que no nos pertenece, nos pesa demasiado y nos lastra.

Hay personas cuyo campo está orientado a responder y construir, otras a iniciar, otras a coordinar, otras a observar. No es un tema ideológico, ni moral, ni aspiracional. Es mecánico.

Una mecánica sutil, electromagnética, no mental, que conecta al individuo con los ritmos más amplios de la vida y con todos los demás.

Cuando una persona intenta tener éxito operando desde una forma que no es la suya, tarde o temprano aparece la fricción: cansancio, frustración, sensación de ir contra corriente. El éxito, si no es auto-definido, acaba siendo castrante para lo esencial, para ese pulso interior que pide coherencia.

Cada persona tiene un modo único de vivir y decidir, momento a momento, su camino. Y eso, en términos prácticos, transforma por completo la forma de trabajar, liderar y relacionarse.

10 pasos para avanzar con la comprensión de tu Campo de potenciales:


1) Vivir y decidir desde tu propia forma

El primer paso es alinearte con tu forma real de operar. No hacer más, sino vivir y decidir de un modo coherente con tu mecánica interna.

No hay reglas universales ni recetas aplicables a todos. Lo que emerge del campo es un ritmo propio de decisión, un momento adecuado para actuar y otro para no hacerlo. Cuando el cuerpo vuelve a ser el eje —y no la mente condicionada— el camino se simplifica: se vuelve más claro, más eficiente y, sobre todo, más propio.


2) Comprender tu estilo genético de alineamiento

El segundo paso consiste en comprender cómo se organiza tu campo de potencial, cuál es tu estilo genético de alineamiento con la vida.

Hay campos naturalmente orientados a la autonomía; otros que requieren vínculo para funcionar bien; otros que necesitan movimiento constante entre entornos y personas diversas; y otros extremadamente sensibles al lugar y al contexto correctos.

No hay un estilo “mejor” que otro. Hay campos que sufren profundamente cuando se los fuerza a encajar en estructuras o entornos que no respetan su naturaleza.
Esto es especialmente visible en el mundo laboral, pero también en dinámicas familiares y colaborativas.


3) Discernir tu encaje en lo colectivo

(individual, asociación 1+1 , Penta y Wa)

El tercer paso aborda una cuestión clave hoy: cómo te integras en dinámicas colaborativas.

Seguimos utilizando modelos colectivos obsoletos en un contexto que ya no es lineal. La tecnología, la velocidad y la complejidad han cambiado las reglas del juego, y con ello se hace cada vez más visible la disfuncionalidad de muchas estructuras laborales.

No todo el mundo está diseñado para trabajar en grupo. No todo el mundo está diseñado para los mismos tipos de colaboración. Y no todo grupo es correcto solo porque “funcione” desde fuera.

Aquí entra el discernimiento entre trabajo individual, asociación, grupo pequeño (Penta) o grupo grande (Wa), no como etiquetas, sino como contextos adecuados para que el potencial individual no se distorsione.


4) Comprender la dinámica del grupo pequeño (Penta)

El cuarto paso profundiza en los grupos pequeños. En ellos no solo se suman personas: se crea una entidad relacional nueva, con reglas propias.

Algunas personas despliegan su máxima vitalidad en estos entornos; otras se diluyen, se agotan o se sienten irrelevantes porque no son vistas ni reconocidas.

No es un fallo personal. Es una cuestión de campo de potencial y del lugar que se ocupa dentro de esa configuración concreta.


5) Reconocer tu perfil: tu forma de encarnarte

El quinto paso nos devuelve a lo individual: el perfil, o lo que podríamos llamar tu forma de “vestirte” en la vida.

No es una personalidad ni un rol aprendido. Es la manera en la que estás aquí para recorrer tu camino, aprender, aportar, madurar y cumplir tu recorrido vital.

Aquí suele producirse una comprensión importante: no viniste a ser como otros ni a cumplir expectativas ajenas, sino a encarnar una forma concreta y legítima de estar en el mundo.


6) Identificar tu potencial de enriquecimiento

(material y de sabiduría)

El sexto paso se centra en el potencial de enriquecimiento, entendido no solo en términos materiales, sino también como capacidad de generar valor y sabiduría.

En el campo de potencial, este aspecto se observa especialmente en las áreas receptivas. Paradójicamente, el mayor potencial de enriquecimiento no suele estar en lo que es fijo o efectivo, sino en aquello donde observamos, aprendemos y desarrollamos comprensión a través de la experiencia.

Esto rompe muchas creencias instaladas. El valor no siempre nace del control, sino de la comprensión profunda de ciertos procesos humanos.


7) Convertir la conciencia en valor

El séptimo paso nos habla de la conciencia: de los lugares donde somos permeables, influenciables y vulnerables, y precisamente por eso, sabios.

Las áreas receptivas no están “faltas de algo”; están expuestas a aprender mucho. Cuando esa apertura no se vive desde la confusión, puede convertirse en un enorme valor para otros, tanto a nivel individual como colectivo.


8) Ordenar tus funciones motoras

(Volición, Fuerza Vital y Tensión / Modulación)

El octavo paso se centra en cómo se mueve tu impulso material.

No todo el mundo tiene energía constante, ni debería tenerla. La energía sostenida no es un valor en sí mismo, salvo en contextos de explotación o auto-explotación.

Aquí aparece una de las grandes trampas contemporáneas: intentar demostrar valor donde no hace falta. A veces, dejar de demostrar es el verdadero acto de poder.


9) Alinear identidad y expresión

El noveno paso nos lleva al área de Identidad y Expresión: identidad, dirección, comunicación y acción.

Cómo te muestras, cómo lideras, cómo influyes y cómo actúas en el ámbito laboral, personal y relacional.

No desde el personaje, sino desde la coherencia interna con tu Identidad Energética (IE). Cuando la IE y la acción no están alineadas, el desgaste es inevitable.


10) Integrar el proceso como práctica viva

El décimo paso no es un cierre, sino una apertura: integrar todo esto como una práctica viva, aplicada al trabajo, a la vida de pareja, de familia, al liderazgo o a los vínculos profesionales.

No se trata de aprender un sistema más —porque no lo es—, sino de habitar un conocimiento que te permite dejar de forzarte a funcionar como no eres y empezar a tomar decisiones desde un lugar más honesto, más eficaz y, paradójicamente, más simple, también en alineación con el tiempo.

Estamos entrando en una nueva era. Los cambios son evidentes. Un tiempo nuevo en el que la presencia y la autenticidad ya no son opcionales, sino fundamentales.

Si quieres estar a la vanguardia, estoy aquí para acompañarte como puente hacia ese siguiente nivel.

¿Quieres tener una sesión de análisis conmigo? La enfocaremos a la medida de tus necesidades en este momento de tu vida. Si te interesa contacta conmigo vía chat de Whatsapp y vemos qué es lo que más y mejor te puede ayudar ahora.


No hago predicciones. Analizo campos de potencial humanos, individuales y empresariales. Me encanta analizar la cualidad del tiempo y compartirla.
También aprendo —y enseño a otros— a habitarlos con más eficiencia, claridad y humanidad.

©Victoria Malvar, 2026

Individuación versus Individualismo

Individuación versus Individualismo

Mientras preparaba el vídeo de presentación del campo de potenciales que nos trae el Año nuevo del Rave 2022 a nivel colectivo, me surgió el deseo de escribir sobre este tema; también porque veo a muchas personas confundidas o confundiendo términos, en ocasiones inducidos por traducciones poco afinadas en el ámbito de este conocimiento.

Sendero de Individuación es mi marca personal, mi proyecto. Se llama “de individuación”, no de individualismo, ni de individualización. 

Las palabras importan en el contexto en el que me muevo y enseño. En el contexto del Método Genius, individuación señala un recorrido consciente de autoconocimiento integral, holístico y también de inclusión consciente de y en la sociedad que nos haya tocado vivir.

Vamos allá.

 

INDIVIDUALISMO

A parte de las dos definiciones en que me voy a detener, a menudo, en la jerga coloquial el término individualista se emplea como crítica hacia alguien que va «a lo suyo», sin tener en cuenta a los demás.

La definición de individualismo contempla la visión moral, ideológica y política de una persona. No considera más que el plano mental y teórico del individuo –el cuerpo, lo transpersonal y su sabiduría energética, quedan en los márgenes o directamente no se tocan.
El individualismo implica el concepto de libertad y libre albedrío y otras teorías puramente mentales y filosóficas, humanísticas, algunas de ellas.

No incluye ni el autoconocimiento, ni la autoconsciencia, ni al individuo mismo, en realidad, sino el concepto social de individualidad visto como un elemento necesario para lo colectivo y supeditado a él. Sus ideas y sus actos son lo más importante, pero no se considera una dimensión energética ni transpersonal del individuo. Se considera a cada alguien por lo que hace y por lo que aporta, no por lo que es. 

Individualismo es un concepto ligado a los Canales Colectivos en el Método Genius (Diseño Humano 3.0)

 

INDIVIDUACIÓN

 

Este término está ligado a los Canales Individuales en el Método Genius.

El término individuación es el más profundo, holístico e integral de los dos. Fue elaborado por C.G. Jung  y es sinónimo de autorrealización, lo que exige, desde luego, una buena dosis de autoconocimiento de las mecánicas y dinámicas cognitivas y energéticas propias, pero que también implica y contiene el conocimiento de la mismidad del otro, de la diferencia del otro y de las relaciones con el entorno. La individuación supone y propone un individuo que llegue a darse cuenta, a apercibirse de su diferencia, de su singularidad. Y que, desde esa singularidad, se integra armónicamente en el todo y con todo lo demás. Contempla, también niveles de consciencia físico, mental, emocional, sociológico, energético, transpersonal, etc.

El individuo que vive en los límites naturales de la vida y de la definición su singularidad, no se sentirá alienado, sino incluido e incluyente: es un ser individuado.

El ser individuado es un constructor y un testigo del mundo en el que vive. Lo más relevante del ser individuado es el valor de su propia existencia, que se muestra en su presencia, momento a momento. La individuación conlleva el desarrollo de una misión intrínseca, en el sentido más amplio y profundo del término. El ser verdaderamente individuado tiende naturalmente a ser más tolerante y compasivo, porque al conocerse a sí mismo, contempla también la diferencia y la diversidad como parte del escenario. Está profundamente vivo.

El individualista, por otro lado, se mueve en una dimensión más teórica y “hacia fuera”, más política, y no puede alcanzar la finura ni la profundidad que el ser individuado puede llegar a atisbar pues hay diversas dimensiones que a priori, no contempla, incluso las excluye. Por eso, juzga a menudo, toma partido, se polariza y es fácilmente manejable por los poderes ecónomicos, políticos y teoriza constantemente en un diálogo de opuestos.

Como vimos en la presentación del vídeo del Año Nuevo del Rave 2022, debido a los influjos planetarios, hay una tendencia en marcha, a nivel colectivo, que nos empuja a individuarnos o individualizarnos. Según el nivel de consciencia en que nos movamos, estaremos en una dimensión o en otra. El mundo estará dividido entre estas dos formas de entender el proceso de «volver a uno mismo». El individualismo, en realidad, nos aleja de nosotros mismos.

Y cada uno, el individuado y el individualista, harán lo que sea. No digo que uno sea mejor que el otro, puesto que se mueven en dos dimensiones diferentes.  Puede que veamos gente, como sucede a menudo, que saltará del individualismo a la individuación, en muchos casos. Pero si estás transitando verdaderamente el camino de la individuación, difícilmente volverás al individualismo. No necesitas ya reafirmarte en contra de otro, contra algo, ni salvar al otro «que no tiene la VERDAD», sino que te situarás integralmente a favor de ti mismo y en servicio a tu especie, a la vida, a algo más grande.

Os invito a leer otro artículo NOTAS SOBRE INDIVIDUACIÓN, 2020-2027, en este mismo blog.

© Victoria Malvar, 2022

Gracias por compartir nuestros contenidos sin modificarlos, citando fuente y link directo al post.

Victoria Malvar
Consultora, formadora y Supervisora del Método Genius   
Fundadora del Proyecto Sendero de Individuación® y Método Genius
Activadora de talento y potencial humano genuino.
Filóloga, escritora, conferenciante y traductora con amplia experiencia directiva en Gestión Cultural, liderazgo de equipos y formación. 

Desde la individuación a la transformación de los equipos humanos colaborativos, impulsa, con el Método Genius, la construcción de una realidad donde la misión, el propósito y la gestión de la propia esencia individual se encuentren y prendan la chispa consciente en nuestras vidas privadas y laborales..
Investigadora de diversas mutaciones del SDH (BaanTu, Las Claves Genéticas, 64 Keys, GeniusReport…). 

Consultora sistémica (laboral y familiar) / Operadora T.R.E 

Webs: www.metodogenius.es   /     www.64keys.es    /   www.lasclavesgeneticas.com

© 64keys

Una vida que merezca la pena: IKIGAI

Una vida que merezca la pena: Ikigai

 Se han hecho muchas traducciones para el término japonés Ikigai en diferentes lenguas, unas más traicioneras que otras, la mayoría de ellas enfocadas en el tema del sentido de la vida, el propósito y la misión. En realidad, ikigai significa «Una vida que merezca la pena». Al menos eso me dicen mis amigos japoneses. 

iki: vida  +  gai: merecer la pena

¿Qué es una vida que vale la pena? Una vida alineada con la esencia de una persona tiene todo su sentido y vale la pena ser vivida, porque las penas también son parte del camino, aunque lo que más cuenta es la autenticidad al vivirla. Lo que da sentido a nuestra vida (acción y manifestación externa) sintoniza con lo que somos (ontología, esencia, espacio interior). Así se muestra nuestro ikigai. Cada vida de cada persona, vale la pena, en su diferencia, en su genuina diversidad.   

Hay algunas personas, una minoría, que tiene bien claro su Ikigai desde la más tierna infancia. Puedes tener un ikigai en la vida o varios. O el mismo ikigai que se manifieste de diversas formas, en diferentes etapas de tu existencia  

En la mayoría de los casos el Ikigai, es decir, el llegar a vivir una vida que merezca la pena, es un proceso de redescubrimiento y de reconexión con los propios talentos, pero sobre todo con la propia motivación y perspectiva y el tener la oportunidad (el tiempo) y el entorno (espacio) adecuados para expresarlos. Eso supone un proceso de individuación irrepetible, que en cada persona tiene sus tiempos y sus procesos de «desembalaje»

Tus talentos y capacidades, los que son útiles al mundo y por los que puedes, además, ganarte la vida es el máximo del ikigai. Porque tu Ikigai puede que sea de desarrollarse sin ánimo de lucro o manifestarse en áreas en las que no te es fácil ganar dinero con ello, por razones internas o externas. 

Ikigai es alinearte con la información genética más pura de tus células: una sabiduría corporal, celular. 

A veces podremos pagar las facturas gracias a esos talentos, y entonces nuestra profesión será nuestra vida. Otras veces necesitaremos un trabajo para pagar nuestras facturas y tiempo de ocio o libre para conectar con el ikigai, con lo que da sentido a nuestra vida y hace que esta vida valga la pena. Ambas fórmulas son igualmente válidas si la persona se siente realmente cómoda en su cuerpo con esa vida. 

Es prioritario reconectar con el ikigai genuino y darle espacio, cada vez más espacio en nuestra vida. Sobre todo a partir de la mitad de nuestra vida, una vez pasado el tránsito de Quirón, es una cuestión de salud que estemos haciendo lo que hemos venido hacer. Que tengamos una vida que valga la pena y por lo tanto que sea plena, saludable y gozosa… incluso centenaria, como esos maravillosos seres centenarios japoneses que mueren saludables con más de 100 años sus ikigai.

A mi Consultoría Genius muchas personas llegan con temas relacionados a esos espacios «opacos»  alrededor del término Ikigai, en la imagen que acompaña este artículo. Es decir, personas que sienten…

  1. Satisfacción, pero sensación de inutilidad
  2. Placer y plenitud, sin compensación económica
  3. Comodidad, pero sensación de vacío
  4. Emoción y complacencia, pero sensación de incertidumbre

    Mi función es ayudarlos a salir de esos espacios de confusión, de falta de alineación, para entrar cada vez más en un espacio de equilibrio interno y de manifestación externa coherente con ella.

    En fin, mi ikigai consiste en acompañarte con soluciones prácticas para que tú mismo puedas llevar una vida que merezca la pena. Es decir, un vida llena de sentido. De tu sentido. A tu manera. La vida que ya está escrita en tus células y que yo te puedo ayudar a descodificar y fortalecer. 

En la página Método Genius puedes encontrar mis servicios relativos al uso de la herramienta de excelencia, GeniusReport® y conectar una cita conmigo. Diversos artículos sobre 64keys y GeniusReport se encuentran en el blog de mi página.

Que encuentres tu ikigai… o que tu ikigai te encuentre. Ese es mi deseo.
Todo lo mejor,

© Victoria Malvar, 2020

 

Experiencias de Consultoría Genius con líderes

Experiencias de Consultoría Genius con líderes

Experiencias en Consultoría Genius con líderes 

Uno de los trabajos más interesantes desde la particular perspectiva social que me anima, en consultoría y mentoría, es el trabajo con líderes de equipo: empresarios y empresarias que buscan, en primer lugar, ayuda y claridad para ellos mismos en momentos de duda, cambio, crisis o reorganización.

El tipo de colaboración one-to-one  va de perlas con mis mecánicas de actuación y también soy una líder de equipo natural, con experiencia en organizaciones (empresas e instituciones culturales y educativas, entre otras). Así que me encantan y disfruto en las sesiones individuales de consultoría, porque no hay mayor satisfacción para mi que despertar a otras personas a su propia genialidad diferenciada y ver cómo florecen y prosperan de manera armónica solos y en grupos. Desde ese lugar de autocompasión, autoconocimiento y respeto por la propia diferencia es más fácil encontrar soluciones prácticas en tiempos de crisis y cambio para los individuos y los proyectos colaborativos. 

Es importante empezar el trabajo por el propio líder antes de abordar la nueva comprensión y los ajustes que necesita su organización. En los casos en que el líder de la empresa o del departamento correspondiente no colabora, todo es mucho más complicado. A menudo, la organización es una emanación o proyección de los talentos y las dificultades internas del propio líder o propietario, tanto a nivel consciente como inconsciente; así que utilizar otros instrumentos de abordaje, además de las herramientas sencillas por su excelencia GeniusReport® /64keys es totalmente necesario.  

Los temas transgeneracional y transpersonal suelen estar más presentes de lo que se podría creer en la trastienda de los desafíos de la vida profesional, económica y empresarial de los líderes, las empresas y de sus colaboradores. 
Tengo ocasión de comprobarlo a menudo en la consultoría, donde aplico certeras intervenciones sistémicas, energéticas, físicas o de desbloqueo integral, etc. cuando es necesario. 

A la vista del resultado de su propio trabajo en consultoría, a menudo los líderes o managers abordan un siguiente paso: quieren conocer su organización y a sus colaboradores con la misma mirada que les ha enriquecido y traído prosperidad armónica a ellos mismos. 

Algunos deciden dar un paso más y encargan un trabajo de consultoría con sus empleados o con algún departamento concreto de su negocio, mientras que otros prefieren que trabaje sólo con ellos, investigando cómo pueden optimizar la relación con sus colaboradores y las funciones que realizan; o cómo reorganizar los organigramas en busca de mayor eficiencia, satisfacción y éxito para todos. 

Es decir, unos líderes eligen que les asista para optimizar la relación con sus colaboradores y otros prefieren que trabaje directamente con sus equipos, para propiciar con mi presencia nuevos niveles de compresión y la catalización de cambios y visiones, en sus dinámicas funcionales. 

Desde luego, el modelo que eligen unos y otros tiene siempre mucho que ver con el tipo de manager natural que cada uno de ellos es y con sus propios talentos para el liderazgo. También su perspectiva y sus definiciones emocionales y cognitivas juegan un papel a la hora de elegir el modelo de consultoría. Por eso mis propuestas son muy personalizadas y adaptadas a las circunstancias y el momento de cada uno de mis clientes. 

Es hermoso ver que, cuando pones en valor los talentos y las limitaciones del líder en un trabajo de consultoría, toda la organización comienza a abrirse a otro nivel de comprensión, gracias a ello.

EMPRESARIO Y MANAGER QUEMADO. UN EJEMPLO DE CONSULTORÍA

En un trabajo de consultoría me encontré con el propietario de una mediana empresa, sin perfil de líder de equipo, que tenía dificultades precisamente por ello (aunque no sólo) para gestionar su negocio, que combinaba un departamento del sector de servicios conectado con otro de hostelería, que estaba interconectados.  

La frustración de este líder estaba presente en su trabajo y también el agotamiento, y esa fueron las razones para solicitar mis servicios. Aunque sin duda obtenía una sólida base económica en ese negocio, que le permitía poner en marcha su imparable talento innovador y revolucionario en otros proyectos empresariales diferentes, estaba harto y se veía atado de pies y manos a las tareas de administración.  Dado su Tipo: Especialista y al no encontrar satisfacción con su trabajo, se quemaba y agotaba.

Una vez que aceptó (fue muy fácil y le relajó muchísimo) que su perfil de liderazgo era el de motivador, no el de líder de equipo “clásico”, también entendió y realizó los cambios necesarios para gestionar a su equipo desde ese talento y establecer algunos cambios administrativos con sus colaboradores más cercanos del departamento correspondiente que le descargaban a él de las funciones de manager “clásico” y que garantizaban el buen funcionamiento de su negocio. Al mismo tiempo, comenzó a abrirse a la exploración y la manifestación de su talento innovadoren otros ámbitos de su vida, como el ocio, pues era fundamental para él expresar su naturaleza. Se permitió empezar a soñar sus propios sueños con menos límites. Se permitió jugar, no sólo hacer negocios. Y así su propio negocio, mejoró y se abrió su corazón y su mente a otras posibilidades y espacios donde manifestar sus increíbles talentos humanos.

En su caso, (como era natural para un motivador nato), eligió seguir con una consultoría de líder, en la que yo trabajo sólo con él y con los Genius Report® de sus colaboradores, mientras que él se dedica a motivarlos directamente y hace sus correcciones en el organigrama inicial de acuerdo con toda la nueva información y compresiones que va manejando durante este proceso.

No siempre hace falta trabajar con equipos directamente como consultora, si el líder tiene estas características y, además, tiempo, ganas y talento natural para desarrollarlas. Lo importante es que el proceso funcione y se establezca una nueva compresión que favorezca el siguiente movimiento hacia la prosperidad armónica.

Es realmente simple ver las soluciones para nuestros negocios cuando soltamos el apego a cumplir una función o una misión que no es en esencia, la nuestra, sino el cumplimiento de un puro perfil homogeneizado aprendido quién sabe dónde o cuándo…

No es que este empresario tenga que dejar de serlo y cerrar la empresa porque no tiene un perfil de líder de equipo, o poner necesariamente a otra persona en su lugar, sino que puede liderar su negocio desde “otro lugar” no homogeneizado: desde su esencia de motivador, a su manera. Y allí encontrar un equilibrio entre su necesidad de motivar e innovar y su necesidad, en este momento, de mantener este negocio y su economía básica saneada, cosa que en su caso, es particularmente relevante, dado que su perfil de prosperidad es el de un .

CUANDO EL EMPRESARIO EN CONSULTORÍA ES TIPO OBSERVADOR 

En otra reciente consultoría con el propietario de una pequeña empresa familiar, ramo de hostelería, tuve la suerte de trabajar con un Observador. Este Tipo humano es realmente fascinante y en sólo un mes de trabajo con él, combinando el trabajo sistémico y las sesiones de Consultoría Genius-64keys para optimizar los aspectos administrativos de su negocio que no funcionaban, pudo realizar cambios sustanciales en la administración y lograr objetivos económicos que se había planteado conseguir en dos años, ¡en sólo 6 semanas! Empezamos desbloqueando aspectos electromagnéticos que estaban impidiendo su desarrollo armónico y seguimos trabajando en la comprensión de su Tipo y sus procesos mutativos tan especiales. Estar en medio de la pandemia Covid-19 no fue un impedimento para su logro. Realmente extraordinario. 

Entender cómo funciona mecánicamente su Tipo Observador (sólo un 1% de la población posee esta dinámica electromagnética) y saber que su asombrosa capacidad perceptiva puede llevar a confundirse con el entorno, le sirvió de gran ayuda para centrarse en su extraordinaria naturaleza mutante y realizar por sí mismo los cambios que necesitaba en un tiempo record, lo que le sorprendió gratamente a él mismo y ¡a mi también!… y para su Tipo la sorpresa es síntoma de que está en el camino adecuado. Otras notas que vimos sobre aspectos cognitivos le ayudaron a establecer correcciones perceptivas y los necesarios cambios.

El objetivo de mi trabajo con líderes y organizaciones consiste en empoderar genuinamente a las personas, una por una, reconociendo y honrando su singularidad. Cuidar la esencia de la humanidad es fundamental para un florecimiento armónico. Alguien que se conoce, respeta y ama a sí misma, sólo puede desear y animar lo mismo para los demás y así contribuir a expandir nuevos niveles de prosperidad armónica.

Cuando el objetivo de mi trabajo de consultoría es crear un equipo nuevo desde 0, un “equipo de ensueño” para que todo fluya lo mejor posible, es una cosa. Pequeñas experiencias he tenido con personas que buscan un colaborador y recurren a mis servicios para elegir conscientemente la persona más adecuada.

Pero lo cierto es que la mayor parte de las veces trabajo con equipos ya formados, donde se pueden realizar ajustes, reubicaciones de personal o, en el mejor de los casos, elegir nuevos candidatos que sean los más adecuados para el puesto o la vacante; personas  que puedan realizarse plenamente a través de ese trabajo, de esa misión, en prosperidad armónica individual y colectiva. 

Los proyectos y las organizaciones que prosperarán, de ahora en adelante, serán aquellos que con una estructura ligera, fluida y dinámica, respeten la individualidad de los seres que las componen, mientras mantienen una visión eficiente y adaptable, en conexión con los tiempos del cosmos tan interesantes y desafiantes que nos están tocando experimentar.  

Las personas, los colaboradores, empiezan a sentirse más como valores que como recursos y se les contempla, en muchos casos por primera vez, a un nivel multidimensional. Así es como se comienza a buscar cómo acomodar y tratar a cada persona para que logre la máxima expresión de su ser esencial y los mejores resultados económicos y de satisfacción personal en el proyecto conjunto.

Estoy a tu disposición para facilitarte el desbloqueo y ser un instrumento de la vida para catalizar el cambio que necesitas en ti y en tu negocio. 

Mi talento y mi misión, a tu servicio.

© Victoria Malvar, 2020