Volver al tacto. Volver a compartir.

Volver al tacto. Volver a compartir.

Estamos ante un cambio que sucede ante nuestros ojos y que tardaremos años o siglos en entender; un cambio qué está moviéndonos por dentro y por fuera. Seguramente serán las próximas generaciones las que puedan hacer una lectura comprensiva de largo alcance, no nosotros.

La IA es el síntoma más visible del cambio de era que vivimos juntamente con el cambio climático o las migraciones, pero eso no es lo que de verdad está cambiando.
Lo que cambia radicalmente es nuestra relación con el trabajo, con el conocimiento, con el tiempo, con el aprendizaje y con los demás seres humanos.

Otro aspecto que está cambiando de formar radical es que nos estamos deshumanizando, es decir, perdiendo capacidades humanas que manifestamos a muchos niveles. Durante décadas organizamos la vida alrededor de producir, especializarnos y afinar la mente con datos y hechos. Ahora una parte cada vez mayor de lo que hacíamos con la cabeza puede hacerlo, o ayudarnos a hacerlo, un sistema artificial.

Eso obliga a una pregunta ¿qué queremos hacer nosotros con nuestra vida, con nuestro tiempo, con nuestro cuerpo?

Creo que parte de la respuesta pasa por recuperar algo que llevamos tiempo dejando en un segundo plano: la experiencia encarnada de tener cuerpo y ser humanos. No para volver atrás — para avanzar de otra manera, en otro contexto histórico y social: el que está ahora comenzando.

La abstracción cotidiana

Buena parte de lo que hacemos hoy ocurre lejos de la materia, de lo físico. Pensamos, escribimos, gestionamos, compramos, aprendemos y nos relacionamos a través de una pantalla. Hay días en los que podemos pasar horas sin tocar nada que no sea un teclado. El resumen es que nuestro cuerpo, con sus dedos y sus ojos, ha estado trabajando para la mente y para lo tecnológico el 90% del tiempo. Y quizás, en un gimnasio, aparatos y máquinas, pero fuera de un ambiente natural.

No somos solo mente. Somos cuerpo: percibimos, tocamos, nos movemos, olemos, escuchamos, manipulamos objetos, nos sincronizamos físicamente con otra gente, si nos damos el tiempo y el espacio para hacerlo, claro.

Somos una especie animal como las otras que no interactúan con la tecnología en su día a día, y esa parte física y cognitiva, instintiva, merece la pena ser honrada, reconocida y sobre todo, vivida.

Hay una inteligencia que aparece únicamente cuando hacemos algo con las manos — cocinar, modelar barro, plantar, bailar, coser, reparar, tocar un instrumento. No es una inteligencia aparte de la mente. Es la mente integrada con el cuerpo, la percepción y la acción.

Quizá una de las tareas de este cambio de era sea recuperar esa integración en su debido orden: primero el cuerpo, la mente a su servicio.

No hay que elegir entre la herramienta y la vida

No creo que la respuesta sea rechazar la tecnología, ni enfrentar inteligencia artificial y ser humano como si fueran bandos. La tecnología forma parte de nuestra evolución y va a seguir transformando cómo vivimos. Eso es innegable.

La pregunta clave es otra: qué queremos delegar y qué queremos seguir experimentando en primera persona. Podemos usar herramientas extraordinariamente sofisticadas y, al mismo tiempo, necesitar cocinar para alguien que queremos. Podemos aprender con IA y seguir necesitando un maestro o un grupo con quien practicar. Podemos trabajar en digital toda la semana y necesitar caminar por un bosque el sábado.
Las experiencias puramente humanas de hacer cosas humanas con otros humanos sin interferencia de máquinas tiene un valor gigantesco aunque el resultado se pudiera conseguir de otra forma, más rápido, eficiente o mejor. Equivocarse y ser imperfectos es una de las características que a los humanos nos hace tremendamente fascinantes.

Esa distinción, entre lo que delegamos y lo que queremos seguir viviendo como humanos, puede ser una de las decisiones más importantes de los próximos años.

Volver a las manos

Por eso me interesa reflexionar sobre esto: ¿qué podemos hacer con las manos, con los ojos, con el tacto, con el gusto? No busco una lista de hobbies para rellenar el tiempo libre, sino reflexionar sobre cómo queremos habitar la vida.

Se puede crear con materia — cerámica, madera, cuero, tejido, encuadernación. Se puede cultivar un huerto o cuidar unas macetas en un balcón. Se puede cocinar de verdad: hacer pan, fermentar, recuperar las recetas de la abuela. Se puede reparar en vez de sustituir: una bicicleta, un mueble, una herramienta. Se puede cantar en un coro, tocar un instrumento, aprender percusión. Se puede bailar, caminar, escalar, remar. Se puede cuidar animales, personas o un lugar que lo necesita. La lista es larga.

Ninguna de estas actividades es la importante en sí misma. Lo interesante es lo que pasa alrededor de ellas y qué nos sucede a nosotros que nos implicamos en realizarlas, en vivirlas.

Hacer con otros

Se puede hacer cerámica, senderismo, cocinar o cultivar estando solo. Pero cuando estas prácticas se comparten pasamos a otra dimensión: el aprendizaje mutuo, la ayuda, la conversación, el humor, el conflicto también, y la posibilidad de conocer a alguien sin depender de hablar sobre uno mismo.

Esto importa especialmente ahora, cuando tanta gente necesita más conexión y más pertenencia. Puede que hayamos puesto demasiado peso en «comunicarnos», muchas veces de maneras falsas y superficiales, y muy poco en hacer cosas juntos. Algo cambia cuando hay un tercer elemento entre dos personas: no hace falta quedar para «conocerse», se puede quedar para cocinar, para caminar, para plantar, para construir. Y mientras se hace eso, a veces, aparece una relación o una comunicación genuina. Y eso es un tesoro.

Los vínculos resonantes no se fabrican

Llamo vínculos resonantes que necesitamos hoy, son esas relaciones donde hay reconocimiento, presencia y algo que se intercambia de verdad. No hace falta pensar igual que el otro. No hace falta que sea intenso desde el principio.

La resonancia suele aparecer cuando hay algo compartido que permite encontrarse desde un lugar más propio: una práctica, un oficio, una sensibilidad, una manera de mirar o de estar en el mundo Y casi siempre hace falta tiempo para desarrollarlo y descubrirlo.

Por eso, en vez de buscar «¿dónde puedo conocer gente?», el enfoque nos lo puede dar la pregunta: «¿dónde puedo hacer algo que me importe con quien también lo disfrute?». La primera busca relaciones directamente. La segunda búsqueda se dirige al contexto donde puedan nacer, que es donde de verdad suelen originarse este tipo de vínculos resonantes.

Recuperar espacios de pertenencia

Durante mucho tiempo existieron espacios intermedios entre la casa y el trabajo: asociaciones, talleres, plazas, coros, huertos comunitarios, fiestas de barrio, oficios compartidos. Algunos han desaparecido. Otros se han sustituido por formas de relación más individuales, más digitales, más orientadas al consumo.

Necesitamos activar y crear lugares donde poder ser alguien entre otros sin ser cliente, empleado o perfil. Lugares donde ser aprendiz, principiante, vecino, cuidador. Recuperar o crear esos espacios puede ser una de las tareas culturales de este cambio de era, porque una comunidad no se construye compartiendo ideas. Se construye compartiendo tiempo en el nuevo tiempo.

El derecho a lo inútil

Hemos aprendido a justificarlo casi todo. ¿Para qué sirve? ¿Me hace más productivo? ¿Me ayuda profesionalmente? Hasta el tiempo libre se ha convertido en otro proyecto de optimización con agenda delirante y estresante. El estrés se glorifica como marca previa al éxito. Eso es atroz y es inhumano.

Necesitamos recuperar el derecho a hacer cosas sin utilidad inmediata, sin prisa, sin agenda. Hacer pan porque gusta. Bailar o mover el cuerpo al son de la música, aunque nunca se baile bien. Cultivar tomates que se podrían comprar más baratos en el mercado. Cantar sin tener una gran voz. No todo lo que vale la pena tiene que convertirse en productividad.

No sabemos todavía qué lugar va a ocupar la IA en nuestra vida dentro de diez años. Algunos escenarios son preocupantes. Pero sí podemos decidir ya qué lugar queremos dar a nuestro cuerpo, a nuestras manos, a nuestras relaciones y a nuestras comunidades.

Quizá el objetivo de este cambio de era para la especie humana no sea solo replantearnos qué vamos a ser capaces de hacer, sino qué queremos seguir viviendo y experimentado desde nuestra humanidad. Y también, algo más preciso: qué queremos volver a hacer juntos, cómo vamos a seguir disfrutando, jugando y creando juntos.

Esta es una reflexión basada en una aplicación práctica de lo que la era del Fenix Durmiente que comienza en 2027 trae para todos nosotros. Si quieres aprender más sobre el cambio epocal que comienza en 2027 y va a durar 400 años, visita la Plataforma Potencial Humano y aprende en línea a tu ritmo o ten una sesión individual conmigo para aprender más sobre tu caso particular en este importante tránsito.

© Victoria Malvar 2026

Ya no bastan los datos para liderar

Ya no bastan los datos para liderar

Notas para el cambio epocal. 2027 y más allá

Durante mucho tiempo hemos dado por hecho que el liderazgo nace del conocimiento. Que quien más sabe de datos, mejor dirige. Que quien domina la información, los marcos de interpretación o las reglas del juego ocupa una posición de ventaja. Esa lógica ha estructurado durante siglos la educación, la política, la economía y también la forma de entender el éxito profesional y social.

Sin embargo, ese paradigma está mostrando sus límites.

No porque el conocimiento haya dejado de ser valioso, sino porque ya no es escaso. Vivimos en un tiempo de sobreabundancia informativa. Hay datos, opiniones, análisis y discursos disponibles de forma permanente. Pero esa disponibilidad no está generando necesariamente más lucidez, más madurez ni mejores decisiones. En muchos casos está produciendo lo contrario: saturación, fragmentación, ruido y una creciente dificultad para distinguir entre lo relevante, lo accesorio y lo manipulado.

Por eso conviene mirar con más precisión lo que está ocurriendo. No estamos simplemente ante una crisis de modelos de liderazgo. Estamos ante un cambio en la fuente de legitimidad del liderazgo.

Hasta ahora, gran parte de la autoridad se sostenía sobre la idea de acumulación: acumular conocimiento, recursos, acceso, capacidad de decisión o capacidad de influencia. Pero cuando la información circula sin apenas barreras, acumular deja de ser suficiente. Ya no diferencia tanto saber más como saber leer y analizar mejor. Ya no pesa tanto disponer de respuestas como tener discernimiento y las herramientas de análisis correctas para reconocer qué proceso está emergiendo y qué pide realmente este tiempo.

Desde la visión de 64keys, este matiz es importante. Porque no estamos hablando solo de una transformación social externa, sino de una mutación en el modo en que el campo colectivo organiza la experiencia humana. Y ahí la Puerta 41 resulta especialmente significativa como trasfondo simbólico de época (activada por Plutón hasta el 2028). El arquetipo que representa la Puerta 41 no remite a la acumulación de certezas, sino a la presión por iniciar una experiencia nueva. Tiene que ver con la imaginación como umbral, con la capacidad de abrir posibilidad antes de que exista forma, estructura o validación externa.

Eso modifica profundamente la comprensión del liderazgo.

El liderazgo del tiempo que viene no parece basarse tanto en controlar información como en sostener visión.

No en imponer dirección desde arriba, sino en percibir con claridad qué quiere nacer y crear condiciones para que eso pueda tomar forma.

No se trata de idealizar la inspiración ni de reemplazar criterio por entusiasmo. Se trata de reconocer que el conocimiento, por sí solo, no mueve. Lo que mueve es la conexión entre visión, sentido y posibilidad encarnada.

De hecho, muchas personas ya saben bastante sobre sí mismas, sobre sus límites, sobre sus patrones y sobre las decisiones que tendrían que revisar. En la mayoría de los casos, el problema no es estrictamente la falta de información. El problema es que esa información no siempre se traduce en transformación. Saber no garantiza actuar. Comprender no garantiza encarnar. Y ahí aparece una diferencia decisiva para entender el momento actual.

Lo que falta muchas veces no es explicación. Es impulso con sentido. No es teoría lo que falta. Es conexión con una posibilidad suficientemente viva como para reorganizar la acción.

Por eso quizá no estamos viendo solo una crisis de liderazgo, sino una crisis de inspiración en su sentido más profundo. No como excitación emocional ni como mensaje motivacional, sino como capacidad de abrir realidad desde una visión coherente. Inspirar, en ese sentido, no es impresionar ni convencer. Es activar en otros una relación más consciente con lo posible.

Este punto me parece central, porque durante demasiado tiempo se ha desacreditado la imaginación como si fuese sinónimo de ingenuidad, evasión o falta de rigor. Y, sin embargo, toda transformación relevante comienza antes de volverse visible. Primero emerge como percepción, como intuición orientada, como imagen interna, como posibilidad aún no consolidada. Después, si encuentra estructura, lenguaje, tiempo y sostén, empieza a organizar forma en la realidad.

La imaginación no es lo opuesto a la realidad. En muchos casos es su antesala.

Dicho de otro modo: el liderazgo ya no puede limitarse a administrar lo existente. Tiene que desarrollar capacidad para leer el campo de potencial y colaborar con aquello que está intentando emerger. Eso exige discernimiento, profundidad, paciencia y también una forma distinta de autoridad. Una autoridad menos vinculada al control y más ligada a la coherencia, la presencia y la capacidad de sostener procesos que todavía no están resueltos del todo.

No estamos dejando atrás la información. Lo que estamos dejando atrás es la idea de que la información, por sí sola, organiza el poder, la dirección o la transformación.

Lo que empieza a cobrar más relevancia es otra competencia: la capacidad de ver con claridad, de permanecer en relación con una posibilidad nueva sin precipitarla ni traicionarla, y de contribuir a que otros también puedan orientarse dentro de un escenario en plena reconfiguración.

Tal vez ahí está una de las claves del presente. No en preguntarnos únicamente quién sabe más, sino quién puede leer mejor este cambio de época. Quién puede sostener una visión sin convertirla en eslogan. Quién puede acompañar procesos reales sin reducirlos a fórmulas viejas. Y quién puede participar, con humanidad y discernimiento, en la arquitectura del potencial humano y colectivo cuya construcción este tiempo está reclamando.

Mientras tanto, te dejo esta propuesta pensada para atravesar con éxito el Cambio epocal, para ir hacia 2027 y aún más allá…

PARA TI · 1 a 1 con Victoria como guía práctica y motivacional

Sesión individual: «Yo como Agente de cambio 2027
Una sesión personal donde miramos juntos tu Gráfica a la luz del cambio epocal: qué partes de tu diseño te están pidiendo soltar, dónde estás siendo empujada o empujado por la nueva frecuencia, y qué pasos concretos puedes dar para no quedarte varado en el guión de la era anterior.
Para quienes sienten que están en un punto de inflexión personal y necesitan una mirada precisa, no genérica, sobre su función en este tránsito entre eras y con vistas al futuro.
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PARA PROFUNDIZAR  · A TU RITMO
Ciclo del Cambio Epocal en vídeo (con o sin la Sesión Individual 1+1)
El recorrido completo en 5 videos y materiales en PDF con propuestas de ejercicios. Se ven temas como: la mecánica del cambio, los Niños Rave y la inteligencia artificial, el conflicto generacional desde Plutón, el plexo solar en mutación, y el trabajo personal que este momento exige.
Pensado para quienes quieren entender el cambio epocal a fondo, sin prisa, y volver a las clases tantas veces como necesiten y vivir de manera práctica lo que ello significa.
→  ACCEDER AL CICLO en la Plataforma Educativa Potencial Humano

Sea cual sea el camino que elijas —o ninguno—, te dejo con la frase inspiradora, porque me parece que captura lo único que realmente está en nuestras manos en este momento:

“Todo lo que podemos hacer es intentar estar a la altura con toda la Gracia que podamos reunir.”— Victoria Malvar

Sin lodo, no hay loto, recuerda.

Con cariño, me despido de ti, querido Agente del cambio epocal.

©Victoria Malvar, 2026

Notas sobre Individuación (2020-2027)

Notas sobre Individuación (2020-2027)

Notas sobre el proceso de Individuación en el septeno de cambio (del eje tribal al eje individual)

CONFIAR EN LOS DEMÁS

Plutón en la Puerta 61 (desde 2019 a 2021) ha estado sembrado la necesidad de establecer un nuevo tipo de confianza entre las personas. Estamos aprendiendo a crear estructuras humanas cooperativas basadas en la confianza en red y no en la vieja estructura jerárquica, de arriba abajo. Cuando no estamos vigilados por una autoridad externa, tenemos que aprender a confiar en nosotros mismos para mutar y crear, en aras de un bien superior que trasciende la individualidad. Y también para elegir a nuestros mejores aliados creativos. Plutón en la Puerta de la Limitación (60) nos enseñará el camino a partir de este 2021, empezando en unos días. Hablaré de ello más adelante en este blog.

 

RA URU HU SOBRE MUTACIÓN E INDIVIDUACIÓN

La nueva era de la Individualidad cambiará el acento de lo Tribal -basado en el apoyo mutuo- a lo Individual -cada cual mirando por sí mismo-. Bajo este planteamiento, nuestra civilización, con sus organizaciones e instituciones, dejarán de proporcionarán las estructuras de soporte que hemos conocido hasta ahora.

Ra Uru Hu

El septenio 2020-2027 marca el período de evidente instalación de este nuevo eje individuado -que es el sentido de esta web y del proyecto Sendero de Individuación. Es cierto: las estructuras tribales no soportarán la tensión en los próximos años de evolución, pero los humanos seguiremos cuidando, los unos de los otros, de nuevas maneras o dimensiones. Nuestras estructuras cambiarán y se volverán más ligeras y solidarias. Este es el eje temático de la evolución en la que estamos inmersos ahora. Lo que no entre en estos parámetros, se disolverá entre los escombros de lo viejo, que va empicado. 

La mutación individual, el sendero de Individuación como proceso, sólo se sostiene cuando beneficia honestamente al colectivo o a la comunidad. El sentido de la individuación es un dar algo rotundamente diferente, lo que sucede cuando alguien está en servicio genuino, dando y contribuyendo desde su propia diferencia, aquello que nadie más puede hacer cómo él.  Los que trabajen sólo para sí mismos y su propio beneficio caerán con la vieja estructura jerárquica tribal. El nuevo programa de la Matriz no tiene espacio para los que ellos, como tampoco lo tiene para las viejas mentiras, el engaño, la manipulación y la exclusión.

En la transición desde el eje tribal a uno individual, tendremos ocasión de ver ambos en juego: uno cayendo y dando las últimas bocanadas, y otro emergiendo, individuo a individuo… o no.

URANO en Tauro hasta 2027 (y en el Circuito Individual hasta 2025)

Urano es el planeta del brillo individual, de los avances repentinos, de las soluciones radicales y novedosas a los viejos problemas. Hay un resurgimiento aquí, una liberación de la vieja rebeldía radical contra las jerarquías tribales, reemplazada por un reconocimiento del poder de las nuevas formas. Urano es el creador de redes colaborativas humanas, donde cada persona aporta su brillantez individual y la fiesta de la Tierra es maravillosa, justo por ello.

Las nuevas tecnologías, como cadena de suministro que son, crean una forma de confiar en los demás, basada en una responsabilidad transparente y horizontal, en lugar de una vigilancia establecida de arriba abajo, jerárquicamente. Este cambio se reflejará en nuestra propia psique, individual y colectivamente.

Tu cuerpo es tu Vida

TÚ CUERPO ES TU VIDA.
A TRAVÉS DE ÉL DESPIERTAS A LO QUE TE HACE ÚNICO
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Citando a RA:
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La mayor parte de lo que se denomina el Sistema de Diseño Humano es sólo una «explicación» de cómo funciona el Universo. La versión infantil, si se quiere, para que nuestra muy limitada mente humana pueda entenderlo. Aun así es una vasta ciencia, pero debido a que es una transmisión intelectual y no existencial, se convierte en una trampa para tantas personas que la han estado estudiando.
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Encuentro cómico que se convierta en una gran distracción y en una excusa para no transformarse. La gente está siempre tan ocupada que me pregunto… ¿para qué?. ¿No sufren ya bastante? Y, aún así, van buscando y buscando más, como si «más» información y detalle fuera la respuesta. No han encontrado lo correcto, pero todavía quieren saber «más» de todo. Quieren entender esto y lo otro, cuando en realidad se trata de saber menos y vivir más desde la inteligencia intrínseca que cada cual contiene en el cuerpo.
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Ra Uru Hu 

El NO-Método Genius ha evolucionado el lenguaje, la comunicación, las gráficas, la forma pedagógica, la aplicación técnica del Diseño Humano y hace su uso posible y fácil y cualquier contexto profesional o educativo.

64keys ha creado el mejor y más completo software de Diseño Humano. Es la pura invitación a vivirlo, sin mucho cuento… directos al grano, a la esencia.

A partir de 2025 estará disponible la Plataforma educativa Potencial Humano en español, primero para dar la formación  con toda la Mediateca de 64keys en tres niveles: Basic-Expert-Professional
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Línea 5: proyección y auto-salvación

Línea 5: proyección y auto-salvación

Gracias a la contemplación de las Líneas uno se conoce a sí mismo en las dinámicas del ser… y del no ser. Cuando alguien tiene una línea 5 en su Sol/Tierra de Personalidad (en la Gráfica de 64Keys o en cualquier otra gráfica de las aplicaciones basadas en el conocimiento de Diseño Humano) tiene el potencial de aprender a estar muy conectado consigo mismo porque sabe que es un puro espejo de las personas que le rodean.  

Es decir, la Línea 5 es un campo de proyección natural para los otros, por diseño, desde antes de su presentación. Si a esta Línea 5 de definición de personalidad, añadimos otras activaciones personales y canales este tema del conectarse con uno misma en el ahora se vuelve totalmente orgánico. Por supuesto, hay que ver  caso por caso, pero para la línea 5 de personalidad, saberse espejo, ayuda a relajarse mucho en la propia autoridad interna.

Así es como la línea 5 de Personalidad (concretamente los perfiles 5/1 y 5/2) puede resultar un excelente terapeuta para otros. De hecho son los perfiles potencialmente más terapéuticos de todos. Además, tiene el potencial de auto-salvación y auto-sanción mayor, pues también es su mejor terapeuta si sabe manejarse con los reflejos en el espejo.

Obviamente, en cualquier activación donde hay una línea 5, allí está ese mismo potencial, pero es mucho más fuerte y evidente cuando está ligado a nuestro Sol de Personalidad o Función Vital, a nuestra Marca. Y a esa activación me estoy refiriendo concretamente en este artículo.

Con esta línea 5 uno no se cree nada de lo que le dicen. Especialmente sospechamos de los elogios (tengo la línea 5 en mi Sol de personalidad, sí…). No me creo lo que los demás ven de mi. Tampoco los juicios, sean negativos o positivos.

 La línea 5 es un espejo y, como todo campo de proyección, es un puro campo de tiro, o de basurero, o de Fontana di Trevi donde tirar las monedas de los deseos… del ser y del no ser. Nada es personal, ¡he aquí el dilema!

¿Limpiamos la superficie del espejo juntos, cada uno por su lado. Esa es mi forma de acompañamiento por diseño. En servicio.

Estoy aquí para universalizar la necesidad individual y colectiva de vivir desde la propia diferencia.
Aunque parezca imposible, se puede homogeneizar que cada uno sea quien es, aunque parezca una contradicción. Recibiendo a cada persona en su sagrada diferencia, indicándole su Sendero de Individuación, todo es posible.
Es el sentido común de la magia, en servicio.

 

Victoria Malvar, fundadora del Sendero de individuación®

Analista, Consultora y formadora Genius Report® / 64Keys  (español, inglés, italiano)
Investigadora de diversas mutaciones del SDH (BaanTu, Las Claves Genéticas, 64 Keys, GeniusReport…). Ofrece sesiones de consultoría y counseling en todos estos campos.
Filóloga, escritora, conferenciante y traductora con amplia experiencia directiva en Gestión Cultural y en formación. Consultora sistémica (constelaciones familiares y empresariales), se apoya en poderosas herramientas, físicas y/o cuánticas, para liberar profundamente la tensión y el trauma alojado en nuestro sistema nervioso.
Operadora T.R.E 
para la liberación del trauma profundo (Talleres y Sesiones individuales)
Formadora autorizada de Consultores GeniusReport / 64keys
 en español
Formatos de consultoría: sesiones individuales, talleres grupales y formación. En línea y presencialmente.
Un curriculum más detallado lo encuentras aquí. Y aquí mi propio GeniusReport

 

Webs:

www.metodogenius.es   /     www.victoriamalvar.com    / www.lasclavesgeneticas.com

EL TRIÁNGULO DE KARPMAN

EL TRIÁNGULO DE KARPMAN

EL TRIÁNGULO DE KARPMAN (PERPETRADOR-VÍCTIMA-SALVADOR)

Uno de los enfoques de mi trabajo es el abordaje sistémico, transpersonal y físico del trauma y del shock, lo que le da a mi trabajo un especial toque. Así que los «trauma-tips» aparecen de vez en cuando en mis redes sociales. 

Hoy os comparto un sencillo vídeo montaje o secuencia de imágenes presentando los 3 roles del Triángulo del Drama, de Karpman, que presenta los roles de los 3 elementos básicos de cualquier drama. En él se esconden las secuelas y las semillas de muchos traumas que vivimos.
 
Suele presentarse un intercambio de roles entre ellos tres, es decir que puntualmente el perpetrador pasa a representar a la víctima, o el salvador a ser un perpetrador, harto de defenderla. Las víctimas también se sienten a menudo con el derecho a perseguir a sus perpetradores o salvadores, hartas de sus juegos. Son los “juegos psicológicos”, los intercambios comunicativos falsos si vivimos estos roles de manera inconsciente.
 
El perpetrador, implorando perdón, muchas veces se convierte en salvador después. Quienes están atrapados en el triángulo del drama de Karpman no se sienten bien y por eso intentan cambiar la situación. Sin embargo, lo único que consiguen es cambiar de rol. En el fondo, el esquema básico de las relaciones desafinadas se mantiene intacto.
 
La razón por la que estos papeles se viven irracionalmente es que cada una de esas personas creen que su papel es lógico, se justifica por las circunstancias y obedece a razones de peso. Ven solo una parte de la situación y se identifican con ella.
  • La víctima solo se siente maltratada.
  • El perpetrador solo capta los errores ajenos.
  • El salvador se escuda trás sus supuestas buenas intenciones.
Cada uno de estos personajes necesita desarrollar alguna competencia y/o habilidad. El perseguidor tendría que esforzarse por renunciar a castigar a los demás. Esto es lo más difícil, en términos prácticos. Pocos perpetradores salen del rol, pues se sienten fuertes en él. Es más fácil que se auto-reconozcan mejor las víctimas y los salvadores.
La víctima podría mejorar sus niveles de autonomía, no sólo ver el daño que le hacen los demás, sino también valorar su respuesta ante ello. El salvador podría ser más empático, aprender a escuchar más al otro y hacerse cargo de sus problemas propios antes de salir a ocuparse de los que no son de su competencia.
  • ¿Te reconoces como actor en los dramas de tu vida?
  • ¿Qué papel adoptas con más frecuencia en los dramas de tu vida?
  • ¿Qué traumas te ha creado uno otro papel?
  • ¿Qué traumas o heridas has contribuido a abrir desde tus personajes?
El mejor antídoto para salir de cualquier personaje del drama es conocerse a sí mismo, con su propio mecanismo.
Una sesión del Método Genius   www.metodogenius.es / www.senderodeindividuacion.es puede ser un buen comienzo en el camino hacia la autosalvación, hacia la huida de una vida vivida como un mero paradigma dramático.

©Victoria Malvar, 2021 /  www.senderodeindividuacion.es

Aquí mi propio GeniusReport completo